El Atlético de Madrid se estrenó con victoria ante el Numancia (0-4) con golazos de Lemar y Correa y tantos más terrenales de De Paul y Cunha. Dos partes diferenciadas, con una buena primera y una regular segunda, con varios detalles a destacar y con una conclusión por encima del resto: los rojiblancos empiezan con pegada, con acierto a balón parado y con Oblak deteniendo un penalti. No es poco.
Salió nervioso, o confiado, el equipo rojiblanco. Y con ímpetu el Numancia, que lograba meter atrás a los de Simeone. En el minuto 3, Savic cometió una imprudencia que acabó en penalti para el cuadro soriano. Se lanzó al suelo cuando el balón iba a salir por línea de fondo, golpeando al jugador rojillo y además, con el balón impactando en su brazo. El error del central lo enmendó Oblak, con una soberbia parada.
A partir de ahí el Atlético se asentó. O espabiló. Simeone, que había ensayado durante todo el 'stage' con un 4-4-2, salió en el primer partido con un 5-3-2. La llegada de Nahuel Molina (lo vio desde el banquillo) poco menos que 'obliga', por las características del argentino.
Con Kondogbia muy serio en el medio, con Lemar eléctrico y Correa apareciendo entre líneas, sobre todo el primero, los colchonero se hicieron con el control, corroborado con el 0-1. Un golazo de Lemar, que tras recibir de Correa en ventaja, soltó un zurdazo desde la frontal que se coló por la escuadra de Isma Gil.
El dominio era rojiblanco, ante un Numancia que intentaba salir sin éxito. Con la línea defensiva muy alta y buena presión en el medio, el balón volvía rápidamente al bando rojiblanco. En ataque costaba más, porque los rojillos se cerraban bien, y costaba entrar por el medio y por bandas, con Wass dejando buenas sensaciones.
A la media hora de juego, llegó el segundo. Otro golazo, este de Correa. Carrasco sacó un córner al segundo palo y el argentino, corriendo hacia atrás, conectó una volea con la izquierda que sorprendió al meta rojillo. No se dio ni importancia el delantero. Cosas de la pretemporada. Si es en partido oficial, se cae el Metropolitano.
El segundo tanto terminó de asentar a los visitantes y de aplacar los ánimos sorianos. El Atlético comenzaba a jugar a su antojo, combinando con criterio, moviendo el balón de banda a banda... Y llegó el tercero antes del descanso. Otra vez a balón parado. Otro córner, este sacado por Lemar al borde del área, donde esperaba De Paul para empalar. El esférico golpeó en Kondogbia, lo que terminó de despistar a Isma Gil.
Tras el paso por vestuario, Simeone cumplió con lo probado el día anterior. Otro equipo, otro sistema. Con una novedad, provocada por la baja de última hora de Felipe. Witsel se estrenó con el Atlético como central, con Saúl en la banda izquierda y Riquelme en la derecha. Buenos detalles del canterano, encarando, desbordando y echándole ganas. Tambien estuvo bien Cunha, en su línea, peleando todos los balones y creando peligro. Suyo fue el cuarto gol, casi sin querer, y otra vez de córner. Porque el brasileño puso la cabeza y aunque el portero rechazó, el árbitro dio gol. ¿Pasó la línea? A saber. Aquí no había tecnología ni VAR.
Al margen de eso, poco más del Atlético en fase ofensiva salvo dos llegadas de Llorente con pases al punto de penalti a los que no llegó Griezmann por centímetros. Nada más del francés, que acabó jugando en la banda izquierda, por una de esas historias que quedarán para siempre en el recuerdo.
Surrealista historia
Porque Mario Hermoso se lesionó. Intentó continuar, pero Simeone le convenció para que no lo hiciera. Jugaba el Atlético con diez (no había más jugadores de campo disponibles, porque lo de Nahuel no se hizo oficial y no pudo debutar) hasta que miraron al tercer portero: Gomis. El chaval, con la camiseta de Felipe y el '18' a la espalda, saltó al campo para jugar ¡de delantero! Y llegó a tener una ocasión, pero su disparo, con la zurda, se fue arriba. No por mucho.
Acabó el partido, con el Atlético como vencedor del Memorial Jesús Gil y una invasión de campo que hizo que a ciertos jugadores les costara llegar al vestuario. Sobre todo a Saúl, que atendió a los aficionados, como Cunha y Grbic. Buenas sensaciones. Y mucha pegada.


Isma Gil (Ayesa, 46'); San Emeterio (Ebri, 46'), Ayala (Román, 46'), Simisz (Gorka, 46'), Dani Sánchez (Pol, 46'); Óscar García (Bonaldo, 46'), Tur (Cotán, 46'); Moha (Mancebo, 46'), Carrillo (Vidorreta, 46', González, 72'), Arranz (Mesa, 46'); y Barco (Amorrortu, 46').
Oblak (Grbic, 46'); Wass (Sergio, 46'), Savic (Witsel, 46), Giménez (Hermoso, 46', Gomis, 76'), Reinildo (Lodi, 46'), Carrasco (Riquelme, 46'); De Paul (Llorente, 46'), Kondogbia (Koke, 46'), Lemar (Saúl, 46'); Correa (Griezmann, 46') y Morata (Cunha, 46').
Goles
0-1 , min. 8, Lemar.
0-2, min. 32, Correa.
0-3, min. 46, De Paul.
0-4, min. 52, Cunha.
Árbitro: Mallo Fernández. Amonestó a Ibrahima.



