“Hoy llega el momento de poner fin a una de las etapas más bonitas e importantes de mi vida: mi carrera como futbolista profesional”. Ander Capa (8-2-1992) cuelga las botas a los 33 años después de un último año defendiendo los colores del Portugalete en su casa. Formado entre Lezama y el Danok Bat, el paso al campo profesional lo dio de la mano del Eibar. Fue armero desde 2011 hasta que fichó por el Athletic en 2018. Cinco temporadas en San Mamés, 112 partidos y ganador de la Supercopa de 2020. Levante y Portugalete han sido sus últimas estaciones.
“Ha sido un verdadero privilegio poder cumplir mis sueños y recorrer este camino siempre arropado por vosotros, la afición, que sois el verdadero motor de este deporte. Gracias por vuestro aliento en cada partido, en cada estadio, en cada momento”, señala Capa en el comunicado a través del que ha anunciado su despedida del fútbol.
El jarrillero ha agradecido “de corazón a los clubes que formaron parte de este viaje” en los campos de fútbol. “Al Danok Bat por darme la primera oportunidad de sentirme futbolista”, apunta. Entró siendo infantil y dejó Mallona completando los tres años de juvenil. En el Eibar comenzó “desde abajo”, en el fútbol de bronce, y pudo “llegar a la élite”. Formó parte del histórico bloque armero que en dos años ascendió desde Segunda B hasta Primera.
Y llegó al Athletic. “El equipo en el que siempre soñé jugar”. Fue pieza clave en sus tres campañas iniciales, sobre todo con Garitano, pero perdió todo el protagonismo en las dos últimas, con Marcelino y con Valverde. Después hizo las maletas con dirección al Levante: “Un reto y una experiencia inolvidable fuera de mi zona de confort”. Tampoco encontró la continuidad deseada y hace un año regresó para jugar con el Portugalete en Tercera Federación: “El club de mi casa, donde todo tiene un sentido especial”.
“En cada uno de ellos he tenido la suerte de compartir vestuario con personas maravillosas, compañeros que hoy son amigos y que me llevo para siempre en el corazón. Los recuerdos vividos quedarán grabados en mi memoria como los tesoros más valiosos de esta aventura”, apostilla Capa, que ahora inicia un nuevo periplo en su vida: “Querido fútbol, hoy dejo las botas a un lado, pero seguiré disfrutándote desde la grada, con la misma pasión de siempre. Gracias a todos los que me habéis acompañado en el camino. Nos vemos pronto”.


