Los jugadores del Athletic tuvieron muy cerca en Roma a alguien que hasta hace poco era un pilar fundamental dentro del vestuario. Raúl García estuvo presente en el Olímpico para ejercer labores de comentarista con Movistar, la televisión que ofrecía el duelo. Fue el estreno en estas lides para el navarro, que luce en su currículum 363 encuentros oficiales como león.
Raúl recibió el cariño tanto de la afición zurigorri desplazada a la capital italiana como de sus excompañeros. La hinchada coreó su nombre cuando se aproximó a la zona en la que se encontraban situados y, en la previa del partido, se le vio a ras de césped abrazándose con los leones antes de la batalla que estaba por venir.
Un punto continental al que ha llegado el Athletic, en buena medida, gracias a la labor de Raúl García. Y es que decidió colgar las botas tras levantar el título de Copa, anotando su penalti en la tanda frente al Mallorca, que abrió las puertas de Europa al conjunto rojiblanco después de seis años. No lo está pudiendo disfrutar desde el verde, aunque ahora está muy cerca.


