El Athletic ha puesto negro sobre blanco los principios sobre los que debe regir la animación en la Herri Harmaila, así como los compromisos que tanto el club como las personas que integren la grada popular de animación tienen que cumplir para su buen funcionamiento. Jon Uriarte lo anunció la semana pasada y ayer por la tarde vio la luz en un comunicado. Un documento que se publica antes de las reuniones que Ibaigane mantendrá con los representantes de tres de los grupos de animación: Piratak, Euskal Lions e Iñigo Cabacas Herri Harmaila.
Se trata de “puntos fundamentales de obligado cumplimiento” de cara a garantizar “el objetivo primordial deseado por la mayoría de la masa social” rojiblanca. Que la Herri Harmaila “anime en todos los partidos y lo haga con respeto”. El presidente manifestó que están abiertos al diálogo y este texto es un esfuerzo para avanzar y llegar a acuerdos, pero marcando unas pautas mínimas de comportamiento dentro de la Herri Harmaila “para que se mantenga fuerte y sana en el tiempo”.
Parte de tres principios básicos. El primero es que “la grada popular de animación es del Athletic”, algo que Uriarte ha recalcado en sus últimas comparecencias. Además, “debe animar en todos los partidos que el Athletic juegue en San Mamés”. Un precepto que se estableció desde su origen. El tercero es que el respeto “es un principio fundamental de la animación”.
La entidad rojiblanca desarrolla luego en once puntos los compromisos que asumirá desde su posición. Por ejemplo, “desarrollar opciones de permuta para los socios que formando parte de la Herri Harmaila no animen o no deseen animar con socios jóvenes del resto del estadio que sí deseen formar parte de la grada popular de animación”.
Y deja claro que, en cumplimiento con la ley, deberá identificar a las personas “cuyos actos infrinjan la normativa, notificando las infracciones cometidas y, en su caso, actuar en consecuencia con los Reglamentos y Estatutos del Club”. El Athletic se compromete a “elegir a las personas encargadas de la coordinación y dinamización de la animación” de la grada y dicha elección “se realizará entre las personas que lo soliciten y no se les haya abierto expediente sancionador por infracciones relacionadas con la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, previa consulta al Coordinador de Seguridad de la Ertzaintza”.
Ibaigane desea tender puentes con la ICHH, con quien se reunirá mañana, y atiende una de sus peticiones. Asegura que defenderá “en el ejercicio y uso de los elementos de animación a las personas que acepten y cumplan el presente documento ante las instancias que correspondan, a través de los medios más oportunos en cada caso”. Y que posibilitará “una mesa de interlocución” entre el Athletic, las personas que dinamicen la animación y los responsables de la seguridad en San Mamés.
Igualmente detallan los compromisos que debe contraer la grada popular de animación y la gente elegida para esa dinamización. Entre lo más destacable, el club rojiblanco resalta que deberán respetar y cumplir la normativa aplicable: “No cometer actos sancionables que perjudiquen los intereses del club”. Tampoco podrán obstaculizar “la labor de identificación de aquellas personas que infrinjan la normativa”.
Finalmente, el Athletic establece las consecuencias del incumplimiento de los compromisos para cualquiera de las partes. El club tendría que rendir cuentas en la Asamblea de Compromisarios. A las personas de la grada popular de animación se les aplicaría las consecuencias establecidas en la normativa en cada caso corresponda en función del incumplimiento cometido.
Para los encargados de la coordinación y la dinamización habría cuatro posibles sanciones. La primera que expone el Athletic es “el cese en el ejercicio de sus funciones”. La segunda es la “pérdida de las ventajas otorgadas” por el club por su condición de coordinadores y dinamizadores de la animación en La Catedral. Por ejemplo, las cuotas anuales o abonos a precios reducidos. En caso de ser socios, y en función de la gravedad y previa resolución sancionadora de la Comisión de Disciplina del Club, se aplicaría un “traslado a otras localidades del campo”. Y en el resto de los casos, la “expulsión de la Herri Harmaila”.




