Iñaki Williams es incombustible. Todas las alarmas se encendieron el pasado lunes cuando tuvo que abandonar el terreno de juego del Nuevo Mirandilla por un esguince de tobillo. El delantero no salió el primer día a entrenar con sus compañeros, pero a medida que pasaron las jornadas fue dando claros síntomas de recuperación. La buena noticia se confirmó el sábado con su inclusión en la convocatoria para recibir al Espanyol. “Yo no tenía la sensación el lunes de que no iba a estar. Conozco muy bien a Iñaki, acorta los plazos. Su nivel de disponibilidad en los últimos años ha sido extraordinario, total, tanto en partidos como en entrenamientos. Es un jugador que tolera muy bien cualquier molestia. El esguince no era muy fuerte y sabía que en poco tiempo iba a estar. No tenía ninguna duda de que se iba a recuperar”, señaló Valverde en la previa del partido.
La confianza del entrenador era total. Tanto es así que le incluyó en el once para jugar así su partido liguero número 237 de forma consecutiva. El sábado ya dejó entrever sus intenciones. “En el caso de Iñaki es diferente porque ya viene actuando”, añadió en comparación con Iñigo Martínez, que entró en su primera convocatoria después de no haber jugado desde el amistoso ante el Newcastle.
El ‘9’ del Athletic formó como hombre más adelantado. Valverde tiene su ’nueve’ titular. Después de optar por Villalibre en la primera jornada ante el Mallorca en San Mamés, Iñaki ha sido el elegido para ser la referencia arriba frente a Valencia, Cádiz y Espanyol a pesar de que Txingurri tiene a un ariete puro como el ‘Búfalo’ de Gernika y otro que se le acerca como Gorka Guruzeta, que marcó dos goles en el Nuevo Mirandilla, e incluso Raúl García también puede ubicarse en esa posición.
De ‘pivote’ a rematador
Al bilbaíno no se le notó en absoluto el percance sufrido solo seis días antes. En los primeros minutos ejerció de ‘pivote’ al borde del área jugando de espaldas a la portería para distribuir el balón a los hombres que entraban por la banda, especialmente Berenguer, el más destacado en el primer periodo.
Pero con el paso de los minutos, fue adquiriendo mayor protagonista para tener las dos mejores oportunidades antes del descanso y provocar la falta que a punto estuvo de convertirse en el 1-0 en la última jugada de la primera mitad. El mayor de la saga no llegó a rematar un buen balón puesto por el ‘7’ en la misma boca de gol (min. 21). Fue la mejor ocasión del encuentro hasta ese momento. En la recta final de la primera mitad remató de cabeza fuera en el segundo palo un buen centro puesto por De Marcos y en la última jugada antes de encarar el túnel de vestuarios fue derribado al borde del área por Cabrera tras una buena contra. El disparo de Berenguer tras la prolongación de Muniain se estrelló en el travesaño en lo que pudo haber sido el 1-0 . Hubiera sido un buen colofón a una primera parte con mayor dominio local.
Valverde siguió con el mismo once en la segunda parte, pero en el 55’ realizó su primera sustitución. Guruzeta relevó a Nico Williams, con lo que el ’9’ pasó a la banda derecha y el donostiarra se ubicó de punta. Quince minutos después fue relevado por Raúl García. Para entonces había vuelto a quedar demostrado que con el mayor de los hermanos Williams no hay quien pueda. Ni las lesiones ni las sanciones ni una decisión técnica del entrenador. Algo muy difícil de igualar.




