El Athletic ha completado su segundo tramo del verano. El inicio en Lezama dio paso a los amistosos durante su estancia en Alemania. Extraer conclusiones de estos primeros ‘bolos’ puede ser precipitado porque la sensación es que Valverde los ha utilizado como una fase de observación. El paso típico cuando un entrenador llega nuevo a un club y quiere conocer de primera mano qué tiene a su disposición y probar, que para eso están las pretemporadas.
Hasta ahora, Txingurri ha repartido los esfuerzos y ha vigilado el potenciómetro de sus efectivos en los 300 minutos disputados: 45 ante el Borussia Mönchengladbach y el Duisburgo, 90 frente al Bochum y los 120 contra el Mainz 05. La carga irá aumentando en el sprint final ante Newcastle (30 de julio), Mirandés (31), Real Sociedad (5 de agosto) y Alavés (6) y el míster dividirá al grupo en dos bloques dado lo comprimidas que están las citas.
Todos menos el lesionado Unai Simón han tenido su oportunidad en Alemania. El Athletic cerró el stage sin conocer la derrota, con un balance de tres empates y una victoria. Aunque pudo ser mejor, puesto que el triunfo en Mainz se escapó sobre la bocina. Más allá de sensaciones de unos y otros, lo que es seguro es que a Valverde le ha servido para probar mucho y sentar las bases de lo que será el nuevo curso rojiblanco.
1. UNA BASE CON POSIBLES MATICES EN EL ESQUELETO
Una de las incógnitas que había que despejar en los primeros encuentros del nuevo Athletic era conocer cómo iba a manejar las piezas Valverde tras la etapa del prácticamente inamovible 4-4-2 de Marcelino. La base del esqueleto que ha mostrado Txingurri en Alemania es su clásico 4-2-3-1, que se puede ir transformando en un 4-3-3 o en un 4-1-4-1 según los perfiles utilizados en la medular y en el ataque.
Son los matices los que dirán cómo de ofensivo pretende ser el conjunto bilbaíno. De Marcos ya aventuró antes de poner rumbo a Alemania que su sensación era que se iba a ver un equipo algo más atacante que en la anterior etapa de Valverde. El Athletic ha intentado asumir la iniciativa con balón en todos sus envites y ha dominado más de lo que ha sido dominado. Lo de juntar a Muniain y Sancet por dentro ante el Bochum, aunque fueran 45 minutos, puede ser significativo.
Vesga parece llevar la delantera para ocupar el puesto de ancla sosteniendo el centro del campo. Siempre ha estado rodeado del bloque más titular en tierras germanas. ¿Intentará el técnico repetir el rol que le correspondió a Iturraspe en la campaña 2013-14?
2. MÚLTIPLES PRUEBAS EN DIFERENTES POSICIONES
Si por algo se han caracterizado los compromisos del Athletic hasta la fecha ha sido por la variedad posicional propiciada por su míster. Valverde ha realizado múltiples pruebas en todas las parcelas del verde, trabajando todos los escenarios posibles para no dejar nada a la improvisación durante el curso.
Quizá lo más sorprendente ha sido ver a Dani García de central durante media hora contra el Mainz. El de Viandar de la Vera juntó por dentro a sus dos principales ‘jugones’: Muniain y Sancet. La duda es si tendrá continuidad. También probó con Villalibre y Guruzeta a la vez en la cita del sábado, con el único fichaje de Ibaigane ‘mediapunteando’ por detrás.
Berenguer ha actuado en las dos alas del ataque. Nolaskoian ha ejercido como central y como medio centro, pero duró unos pocos minutos debido al golpe sufrido contra el Bochum. Morcillo ha pasado de la banda derecha contra el Duisburgo al lateral zurdo en Mainz. A Petxa se le ha visto en el costado diestro de la zaga y en la sala de máquinas. Valverde también ha podido ver in situ las evoluciones de Paredes, Luis Bilbao y Adu Ares. El futuro de los dos últimos apunta a seguir creciendo en el filial.
3. A FALTA DE UN GOLEADOR PRINCIPAL, UN ABANICO
El gol es el gran quebradero de cabeza en los últimos años en el universo Athletic. El balance en los primeros compromisos del verano es de seis tantos en 300 minutos, es decir, a una media de una diana cada 50’. A priori no está mal, sin embargo el dato tiene cierto truco porque tres de ellas se produjeron en los 10 minutos finales contra el Bochum. En los 290’ restantes, hicieron tres.
Los rojiblancos evidenciaron su falta de pegada en el amistoso ante el Borussia MG y en la primera mitad frente al Bochum. Lo positivo es que el abanico realizador está abierto. Las muescas han sido obra de Nico Serrano, Raúl García, Villalibre (2), Williams y Nico Williams. Todas repartidas entre los hombres de ataque. A falta de que alguien aglutine una gran cantidad de goles, la distribución entre muchas piezas se presenta como la mejor solución.
Nico Williams ejecuta un disparo durante un entrenamiento en Alemania
Las pruebas en la punta de lanza han estado por encima de la media. Williams, Raúl, Guruzeta y Villalibre jugaron 45 minutos cada uno contra Borussia MG, Duisburgo y Bochum. Rotación al poder. Valverde delimitó el ensayo en el Mewa Arena a Iñaki y al gernikarra, con una hora por cabeza.
4. WILLIAMS ES TITULAR INDISCUTIBLE, PERO... ¿DÓNDE?
Que Iñaki Williams es titular indiscutible no es algo en duda. La gran pregunta es dónde. ¿En la banda derecha o en la delantera? Una cuestión que también se ha hecho Valverde, que le ha probado en ambos sitios en su proceso para encajar las piezas del puzle.
El bilbaíno ha ejercido como nueve en los últimos años de su carrera. Con Txingurri, en cambio, se desenvolvió principalmente en el costado. Cierto es que la delantera estaba reservada para Aduriz. Durante el reciente stage, Williams ha jugado más minutos en punta (45 con el Borussia MG y 60 con el Mainz 05) que en la derecha (45 con el Bochum). Eso sí, su único gol llegó partiendo desde la banda.
Habrá múltiples factores que entren en liza para despejar la ecuación. Entre ellos su hermano Nico, quien ha acaparado mucho protagonismo en las ofensivas del Athletic. Casi siempre ha sido un elemento de referencia al que sus compañeros han tratado de buscarle. Desborde aderezado con un gol de bella factura que convirtió para despedir la concentración. Y todo sin pasar por alto que, según lo que ha mostrado Txingurri, los laterales tendrán un papel relevante buscando profundidad.
5. GOLES ENCAJADOS CON LOS MENOS HABITUALES
Si por algo destacó el Athletic del pasado ejercicio fue por ser un bloque muy fiable, por conceder poco y por ser una de las mejores defensas del campeonato. El postrero envite con el Mainz ha sido el que más han sufrido los bilbaínos. Hay que tener en cuenta que los alemanes estaban a una semana de su debut oficial y que los de Valverde llegaron algo cargados del amistoso jugado con el Bochum 48 horas antes.
Si observamos los tres tantos encajados por el Athletic en su periplo germano, existe un denominador común. Todos han llegado con el teórico plan B sobre el verde. Ajani anotó para el Duisburgo ante la pasividad de Lekue como lateral zurdo en una retaguardia que también formaban Petxa, Nolaskoain y Paredes.
El Bochum marcó en una acción iniciada tras una pérdida de Capa en campo contrario. El resto de la defensa la integraban Vivian, Paredes y Lekue. El Mainz igualó sobre la bocina en el último ‘bolo’ con una zaga compuesta por Lekue, Yeray, Dani García y Balenziaga. Los laterales quizá estén siendo el punto más débil. Especialmente está sufriendo el flanco izquierdo con los problemas físicos. Primero de Balenziaga y ahora con el esguince de tobillo de Yuri.




