Agur al culebrón que ha protagonizado parte de la actualidad rojiblanca en los dos últimos años. Ander Capa seguirá vistiendo la zamarra zurigorri. Finalmente, el lateral ha tenido que aceptar las condiciones impuestas por la directiva de Jon Uriarte para continuar como león. El jugador quería al menos dos temporadas de contrato, pero la nueva Junta le ofrecía 1+1, la segunda condicionada al cumplimiento de una serie de objetivos. Esta es la política que trata de reforzar el nuevo presidente a la hora de negociar el futuro de sus jugadores. Fue una de las promesas electorales de la candidatura Izan Athletic, la ganadora en las urnas.
El defensa vizcaíno ha firmado hasta 2024, pero el Athletic se reserva la opción de poner fin a la relación el 30 de junio de 2023 si no ha cumplido los objetivos marcados para la temporada próxima.
El Athletic se reserva la opción de poner fin a la relación en 2023 si Capa no ha cumplido los objetivos de la temporada próxima
Capa no aceptó la oferta para renovar por una sola campaña planteada por la directiva de Aitor Elizegi. La parte del jugador argumentó en ese momento que solamente se trataba de un desacuerdo respecto a la duración del contrato, pero el club hablaba también de diferencias económicas. Llegó la pandemia y las negociaciones con la dirección deportiva encabezada por Rafa Alkorta quedaron en un punto muerto hasta que Ibaigane retiró la propuesta.
Todo hacía indicar que su tiempo en Bilbao había acabado teniendo en cuenta que finalizaba su vinculación el 30 de junio pasado y que no había contado absolutamente nada para Marcelino en la campaña anterior después de haber jugado 34 partidos en el curso 2020-21. “Tenemos cuatro jugadores en esa posición. Al principio tres se lesionan, juega uno y rinde (Lekue). Como éramos uno de los menos goleados, mantenemos el entramado defensivo y juegan los mismos. De Marcos, que en principio era el titular, es suplente. Los jugadores entrenan y yo tengo que ser justo y poner a los mejores. Con esto no quiero decir que Capa no esté entrenando bien, pero hay otros que entrenan mejor y me ofrecen más garantías”, explicó el de Careñes a finales de abril.
Tanto es así que solamente disputó unos minutos en el último partido jugado en San Mamés ante Osasuna y casi parecieron de limosna. Salió en el minuto 87 en sustitución de Iñaki Williams después de haberlo hablado con el entrenador. Se llevó el aplauso de la grada de San Mamés, pero sonó a despedida.
Marcelino puso fin a su etapa al frente del banquillo de San Mamés y llegó la campaña electoral. Entonces, comenzó a cambiar la suerte del portugalujo. Jon Uriarte propuso un consenso entre los tres candidatos sobre su futuro. “Con el objetivo de no perjudicar al jugador ni al propio club, creemos que la situación deportiva de Ander Capa debe ser ajena a la contienda electoral. Por ello contactaremos con las otras dos candidaturas para proponerles que nuestros respectivos equipos afronten y busquen una solución consensuada”, rezaba el comunicado emitido el 28 de mayo por Izan Athletic. Iñaki Arechabaleta adelantó que firmaría un precontrato con el futbolista, algo que no se produjo, y el que menos claro se posicionó sobre el tema fue Ricardo Barkala.
El más joven de los presidenciables ganó los comicios celebrados el día 24 de junio y nombró a Ernesto Valverde como el entrenador para la campaña que comenzará el 15 de agosto con el partido frente al Mallorca en San Mamés. Txingurri quería contar con el zaguero. “Todavía estamos pendientes de una última reunión. Yo tengo una idea pensada, es una cuestión que hay que debatir y poner encima de la mesa”, señaló en su rueda de prensa de presentación.
Las cosas parecieron complicarse el pasado 1 de julio, según el mensaje que transmitió el entorno del futbolista. Las diferencias entre las pretensiones de Capa y de la entidad de Ibaigane parecían insalvables, tanto en años como en el aspecto económico, de modo que se dio por hecho el fin de su etapa como león. El jugador además mantenía contactos con otros equipos para prolongar su carrera deportiva con 30 años cumplidos en el mes de febrero.
Pasaron los días, el equipo comenzó la pretemporada el 4 de julio sin Capa a las órdenes de Valverde, pero la puerta seguía abierta. Finalmente, se ha abierto del todo. Ha habido fumata blanca para poner fin a un culebrón que ha durado demasiado tiempo como todas las negociaciones que se enquistan. Esta ha sido una de ellas.



