El partido de la sexta jornada de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial 2026 entre Brasil y Argentina, celebrado en el estadio Maracaná de Río de Janeiro ante 68,138 espectadores, se inició con un retraso de 27 minutos debido a un incidente en las tribunas. La policía cargó contra la afición argentina que se encontraba en la grada y los jugadores argentinos tomaron la decisión de esperar en los vestuarios hasta que la situación fuera controlada antes de comenzar el encuentro. Leo Messi fue quien lideró esta iniciativa tras observar e indignarse con la actuación policial.
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