Es evidente que David López no tuvo una buena tarde en su reaparición frente al Betis, la imagen del central catalán apoyando sus manos y rodillas sobre el césped de Montilivi fueron la prueba de ello.
Acostumbrado a ser un hombre fijo y necesario por el rendimiento con la elástica ‘gironina’, David cometió errores impropios desde su llegada a Girona para, por si fuera poco, acabar sustituido por molestias.
El defensor quebró una de las normas sagrada para cualquier entrenador, fallar el primer pase en la salida de balón para iniciar una jugada. Si, además, añaden cuatro minutos para marcharse al descanso y anotan a los tres y medio de la prolongación, se agrava el fallo. El pase, buscando a Aleix Garcia y con Gazzaniga adelantado -también ofreciendo salida y pidiendo un pase para adormecer los últimos segundos de juego-, acabó con un trallazo de William José desde la larga distancia para poner las tablas en el marcador.
Ahí no acabó todo. El doblete del brasileño llegó tras un error en el cálculo del central tras un centro por banda derecha. De nuevo, David se quedó lamentando la acción sobre el césped, sabiendo que no estaba siendo su mejor actuación.
Fue entonces cuando Míchel decidió sustituirle, por unas molestias que no acaban de marcharse en uno de los jugadores que ha dado más temple defensivo durante la temporada del cuadro gerundense. “David tenía molestias musculares y ha tenido muchos parones a lo largo de la temporada y le hemos dado la responsabilidad de salir desde el inicio”, apuntó Míchel sobre el central, asegurando que siempre da el 200% y que el partido ha sido muy exigente a nivel físico.


