El Mallorca, con nueve, está un punto por encima del descenso. Este sábado, en el Civitas Metropolitano, tuvo al Atlético con el corazón en un puño en los minutos finales de un partido que Amath pudo empatar en un uno contra uno ante Oblak que cruzó demasiado.
Ahora, al Mallorca le viene un tramo de calendario teóricamente asequible y sobre todo, tres partidos seguidos en Son Moix que los de Javier Aguirre esperan que les sirvan para dar un salto en la tabla. Sus rivales, además, son de su Liga particular, con los que peleará a final de curso por el mismo objetivo: la salvación.
Este miércoles, el Mallorca se medirá al Cádiz, partido aplazado hace dos jornadas por la convocatoria, fuera de las fechas marcadas inicialmente por la FIFA, de Muriqi para un Kosovo-Israel. Tras este encuentro, en la jornada 15 los balearse recibirán al Alavés (dos puntos en siete desplazamientos) y en la 16, harán lo propio con un Sevilla que no acaba de levantar cabeza.
Tras este triple compromiso en casa, el Mallorca viajará hasta Almería para medirse a un colista que parece hundido y con escasa capacidad de reacción y de vuelta a Palma, recibirán en la jornada 18 a Osasuna. Cinco encuentros, cuatro de ellas al abrigo de su público y el quinto, visitando a un colista desahuciado, que el Mallorca espera que sirvan para meter un colchón cómodo con respecto a la zona de descenso.


