Ganar gusta, ser el líder de Primera División ilusiona y convertirte en el epicentro de las miradas repercute a grandes niveles. Sin embargo, el Girona debe saber que, dentro del precio del éxito, se encuentran una pequeña cláusula en forma de letra menuda que empezará a asomarse, cada vez más, con el paso de las semanas.
El cuadro catalán anunció orgulloso -porque es para estarlo-, sus ocho ausencias tras la llamada de las respectivas selecciones de cada jugador, pero eso implica más carga en las piernas de los jugadores.
Savinho (Brasil), Yangel (Venezuela), Pablo Torre y Arnau (Sub-21), Tsygankov y Dovbyk (Ucrania), Aleix Garcia (España) y Blind (Países Bajos) son el grupo de futbolistas que dejará de tener descanso para poder representar los colores de sus propios países, aunque este número podría ir en aumento con jugadores como Couto, que ya fue con la ‘canarinha’, o Miguel Gutiérrez, que está tirando puertas a base de rendimiento.
Son ocho piezas de las cuales seis o siete aparecen semanalmente en el once de gala de Míchel, algo que preocupa a todos aquellos que ven como un problema el exceso de kilómetros o las cargas musculares. El Girona pasa por un momento muy dulce y no quiere verse inmerso dentro del atemorizante virus FIFA.
Yangel Herrera y Aleix Garcia saben de primera mano lo que es perderse una parte de la temporada. Ambos, durante el curso pasado, sufrieron lesiones musculares que les impidieron estar en primera fila durante algunas de las citas más importantes de un Girona que aspiró a Europa hasta el último momento.
Además, Viktor Tsygankov ya sabe lo que es perderse algunas semanas de lo que llevamos de competición y jugadores como Arnau han bajado algo su rendimiento por el excesivo nivel de minutos que lleva disputando desde la temporada del ascenso a la categoría de oro. El lateral catalán ha sido, sin excepción, uno de los que más minutos ha disputado hasta el momento y, a la vez, el que menos descanso tenía por sus permanentes citas con ‘La Rojita’ de Luis de la Fuente y, actualmente, de Santi Denia.
Otro problema podría surgir a principios de 2024, con la aparición de las Pre Olimpiadas que comprometen a Savinho. El brasileño, sensación indiscutible de la Liga, está llamado a disputarlas, aunque el Girona está en su derecho de no permitir que el extremo se separe de los cimientos de Montilivi. Dentro del cuadro catalán todo son buenas noticias aunque teme, en parte, que el virus FIFA baje de la nube el gran curso gironí.


