El jugador del Real Valladolid, Nacho Martínez, ha indicado este lunes, en rueda de prensa, tras la derrota del equipo ante Burgos por 3-0, que "un tropiezo no puede generar dudas" y, al respecto, ha matizado que tienen el objetivo "muy claro", que es el ascenso.
Según ha explicado, "la jugada del penalti marcó el partido" pero ha sido autocrítico al señalar que "no se puede perder el rumbo porque te marquen un gol", haciendo referencia a la pérdida de concentración del equipo en el tramo final de la primera parte ante Burgos, en el que recibieron tres goles.
"Yo ví que el equipo salió bien y estuvo a un buen nivel hasta que llegó el penalti. Está claro que no puede volver a pasar, que no podemos irnos del partido de esa manera ni perder en diez minutos el trabajo realizado antes", ha precisado Nacho, quien saltó al terreno de juego en la segunda mitad.
En su opinión, "el equipo venía de una buena línea, pero no hubo exceso de confianza, porque todos somos conscientes de que Segunda es muy complicada y larga, y cualquiera puede sorprender", de ahí que haya advertido sobre la necesidad de "estar juntos, en los buenos momentos y en los malos".
Nacho considera que "hay un buen equipo y una buena plantilla" y los jugadores han "asumido" y se han "adaptado" al sistema por el que ha apostado el técnico, José Rojo "Pacheta" -con tres centrales- y, por ello, ha insistido en que "no hay dudas" al respecto de lo que se está haciendo.
Entiende que la afición esté enfadada
En cuanto a las críticas que ha recibido el Real Valladolid en redes, tras la contundente derrota, ha comentado que "es lógico que la afición esté cabreada, pero no más que el equipo, porque hay mucha autocrítica y confío en que haya mas alegrías que tristezas a lo largo de la temporada".
Cuestionado por la actitud de "Pacheta" en el descanso, con ese 3-0 en contra, Nacho ha desvelado que "lo que trató, en todo momento, fue dar ánimos, motivar y pedir a los jugadores que se mantuviera la línea de juego, que se jugara como se había entrenado".
El lateral izquierdo madrileño se mostró "contento" por haber podido "disfrutar del fútbol" al salir en la segunda parte del encuentro y ha asegurado que tiene "asimilado" que su rol ha cambiado y su fin es "dar el máximo para devolver al club la confianza dada y para que el míster vea que hay ganas de jugar".
"Está claro que el día que te despistas, te llevas un susto. Este partido ha de servir para corregir errores, pero dudas, cero. Es momento de centrarse en el partido del domingo -ante el Tenerife, en el José Zorrilla- y seguir por el camino marcado, todos de la mano, se esté dentro o fuera del campo", ha concluido.


