Tablafina, el gastrobar del NH Madrid Nacional que reivindica la cocina madrileña con un toque actual
RESTAURANTES
Un espacio histórico a escasos metros de Atocha con una propuesta honesta, recetas tradicionales y guiños contemporáneos
Unas enormes cristaleras permiten visualizar desde el paseo del Prado el interior de Tablafina, el cuidado y bello gastrobar del histórico NH Madrid Nacional, edificio situado a escasos metros de la estación de tren Puerta de Atocha-Almudena Grandes. Un espacio protegido patrimonialmente con elementos originales.
Entre ellos destacan su espectacular vidriera o la escalinata principal, que dialogan con una propuesta gastronómica esmerada. Al frente del proyecto está Jesualdo Bermejo, con más de dos décadas de trayectoria en el grupo Minor Hotels. Desde su llegada al Nacional hace diez años, ha ido modelando una cocina reconocible y accesible.
Se trata de una propuesta madrileña y honesta, pensada tanto para el cliente local como para el viajero internacional. Todo ello sin renunciar al recetario de siempre, pero incorporando ese toque diferenciador que aporta la buena mano en los fogones.
Aproximadamente la mitad de la carta se mantiene estable durante seis meses. El resto se adapta a las sugerencias del chef, que cambian según temporada y mercado. El producto mira a la capital y a sus bares, con platos como una ensaladilla rusa más refrescante, bocadillo de calamares con chipirones crujientes y mayonesa de ajo negro, pulpo con patata revolcona o croquetas elaboradas con fondos propios.
Y luego está su imponente mesa de quesos, asesorada por Abel Valverde, figura referencial del 'starsystem' capitalino, vinculado a espacios como Santceloni y Desde 1911. Entre la veintena de referencias destacan el Puigpedrós, un gouda holandés o el premiado Savel de Airas Moniz. Un queso azul de Chantada elaborado con leche cruda de vacas Jersey que pone el broche a una propuesta pensada para disfrutar de un Madrid gastronómico lleno de matices.