La última carta de Gemma Cuervo antes de su muerte: "La vida es demasiado breve para no hacerlo"
GENTE
La actriz compartió la reflexión a través de sus redes

- Redacción
Barcelona
La actriz catalana Gemma Cuervo ha fallecido a los 91 años, dejando atrás una carrera que abarcó teatro, cine y televisión. Reconocida por su talento y carisma, Cuervo se convirtió en una de las intérpretes más queridas del panorama nacional, destacando por sus papeles en series populares y su compromiso con la interpretación a lo largo de décadas.
Para muchos espectadores, su rostro quedará ligado para siempre a la televisión, especialmente por su participación en la serie 'La que se avecina', donde interpretó a Mari Tere. A lo largo de su carrera también formó parte del reparto de otras ficciones populares, como 'Aquí no hay quien viva' o 'Médico de familia', consolidando así una presencia constante en la pequeña pantalla.

Poco antes de su fallecimiento, la actriz dejó un texto publicado en su cuenta de Instagram dirigido especialmente a las nuevas generaciones. En él reflexionaba sobre el paso del tiempo y las relaciones familiares, compartiendo pensamientos nacidos de la experiencia.
"Nunca me gustó dar consejos. Siempre he creído en la libertad de cada uno para aprender la vida a su manera. Pero con los años una comprende algunas cosas. Queridos jóvenes, vuestros padres un día decidieron traeros al mundo sin manual de instrucciones. Improvisaron, se equivocaron, sacrificaron muchas cosas, intentando hacerlo lo mejor posible. Amadlos. Entendedlos. No es fácil ser padre ni ser madre".

La actriz también dedicó unas palabras a quienes viven la experiencia de ser padres, recordando que la relación entre generaciones no siempre es sencilla: "Y queridos padres, no olvidéis que ser hijo también es difícil. Todos llegamos creyendo que el mundo es sencillo hasta que la vida nos enseña que crecer también duele. Hoy, a mi edad, miro hacia atrás y añoro a mis padres. Y al mismo tiempo miro a mis hijos y me pregunto en silencio si lo hice bien". "Quizá todos estamos siempre en lo mismo: aprendiendo a querernos mejor. Escuchémonos. Intentemos caminar, aunque sea un momento, con los zapatos del otro. La vida es demasiado breve para no hacerlo", sentenció.

