Pilar Eyre fue una de las invitadas estrella de la última entrega de 'Col·lapse'. La periodista catalana, especializada en temas relacionados con las casas reales y la alta sociedad, acudió al espacio presentado por Jordi González para hablar, entre otras cuestiones, de las memorias del rey emérito publicadas en Francia y que en diciembre llegarán a España.
Pero además de hablar de la actualidad, Eyre también compartió parte de su historia de vida. Así, la barcelonesa habló de sus raíces y de su primera etapa en la universidad, que supuso un antes y un después para ella.
Pilar Eyre, en 'Col·lapse'.
Eyre, que nunca ha escondido que proviene de una familia de la alta burguesía, explicó en el programa de 3Cat (antes TV3) que en su casa fueron siempre muy de derechas. "Mi padre era falangista. Había estado en la cárcel durante la guerra civil, condenado a muerte, y toda mi familia ha tenido cargos políticos, siempre de la derecha", compartió.
Sin embargo, en su caso todo cambió cuando empezó a estudiar Filosofía -después cursó Periodismo- en la universidad: "Yo también era muy de derechas hasta que fui a la universidad. Entonces me di la vuelta, como un calcetín, por la vía del amor. Conocí a un chico que era hijo de exiliados, rojo, y me dio otra visión de la vida. Yo hasta entonces pensaba que los rojos eran cuatro locos (...). Hice un curso acelerado de izquierdismo y me volví más roja que nadie".
Pilar Eyre, en 'Col·lapse'.
Aunque aquello le trajo problemas en casa, donde durante una larga temporada hubo discusiones habituales, Eyre se involucró de lleno en la militancia y en la lucha antifranquista, utilizando incluso un seudónimo, 'companya Carlota'. "A mí el PSUC [Partit Socialista Unificat de Catalunya] me parecía de derechas. Me metí en partidos todavía más de izquierdas", reveló en el programa, aunque confesó también que la rechazaron en el PSUC "por frívola".
Pilar Eyre, en 'Col·lapse'.
Posteriormente, Eyre también entró en el Partido Feminista e incluso estuvo en las listas del partido un año ("es la única vez que me he metido en política"). Con el paso de los años, se volvió más conservadora, aunque mantiene algunos ideales que ya tenía entonces. Entre ellos, la defensa férrea por los derechos de los animales, revelando que vota al partido animalista (PACMA).


