Los profesionales de salud animal coinciden: "En la mayoría de los casos de pérdida de movilidad en perros la causa suele ser la osteoartritis"
MASCOTAS
Así lo asegura el veterinario clínico Andrés Santiago


- Paula Gil
Periodista - Barcelona
Cuando adoptamos a un perrito y tiene muy poca edad todo es felicidad, carreras, juego y diversión, pero con el tiempo, antes de lo que todos los humanos deseamos, ese pequeño juguetón deja de correr como antes y lo normalizamos por la edad. Lo importante en estos casos es no pensar que es "normal" solo porque se haga mayor, y es que hay muchas causas que pueden hacer que tu perro haya dejado de correr como antes.

Una de ellas es la osteoartritis y, sí, puedes ayudarle a tu perro a aliviar el dolor y tratarlo para que vuelva a jugar contigo como lo hacía hace unos años. Lo primero sin duda es que tu veterinario de confianza le haga una revisión y comprobar qué es lo que le está haciendo andar más despacio a tu peludo. Y es que puede deberse a diferentes causas:
- Dolor articular (artrosis, displasia, luxaciones, etc.)
- Dolor muscular o de columna (por ejemplo, pinzamientos)
- Problemas cardíacos o respiratorios
- Sobrepeso, que limita el movimiento
- Dolor interno (alguna enfermedad crónica)

En la mayoría de los casos de pérdida de movilidad en perros mayores, sobre todo de 7 años en adelante, la causa suele ser la osteoartritis, y es que "afecta a uno de cada cinco perros, causándoles dolor", asegura el veterinario clínico, Andrés Santiago, quien explica que "se trata de la degeneración de la capa que amortigua el roce entre los huesos, que con los años se desgasta, roza, provoca dolor y es posible que nuestro perro empiece a cojear o notarles ciertos temblores en las patas".
El problema es que nuestros perros normalizan ese dolor y lo terminan sobrellevando pasando desapercibida por los humanos, ya que los perros instintivamente enmascaran su dolor, algo que no es lo ideal para ellos. Y es que "con la artrosis el problema es que una vez se presenta, no podemos curarla, por eso lo que tenemos que intentar es retrasar su aparición", explica.

Las señales que indican que tu perro tiene osteoartritis
Nuestros perros no hablan, pero si comunican, y es por eso que debemos fijarnos muy bien en todos sus movimientos como por ejemplo:
- Cuando sube al coche, a nuestra cama o al sofá.
- Durante los paseos, si vemos que cojea, se para de golpe y se tumba.
- Si cambia su forma de andar y correr a una más rígida.
- Si le cuesta levantarse de su cama.
Es muy importante observar a nuestro perro desde que son cachorros para conocerlos, saber cómo se mueven y que cuando sean mayores podamos identificar cualquier signo de dolor en ellos, tanto para tratar la osteoartritis, como para cualquier otro signo de dolor derivado de cualquier otra enfermedad.

Cómo ayudarles en casos de osteoartritis
Tenemos que ser conscientes de que, para que nuestros perros puedan tener una vida adulta con vitalidad, debemos actuar varios años antes de que la osteoartritis comience a causarles dolor. Si comenzamos a tratarlos sobre los 8 años, retrasaremos la aparición de esa artrosis lo máximo posible y mejoraremos su calidad de vida. Aquí van algunas cosas que puedes hacer para ayudarle a tu perro a retrasar los signos de la edad y la osteoartritis:
- Revisar su alimentación: Unos kilos de más pueden hacer que un perro pierda ganas de correr simplemente por sobrecarga articular. Busca una alimentación equilibrada y adaptada a su edad y nivel de actividad.
- Dale suplementos nutricionales: Que sean naturales, como por ejemplo ArtritiQur Chews, y que tengan omega 3, mejillón de labio verde, manganeso, zinc, ácido hialurónico, colágeno tipo II no desnaturalizado, antiinflamatorios naturales como la boswellia, o el harpagofito.
- Ejercicio adaptado: Mientras le duelan las articulaciones deberás adaptar los paseos a él o ella. Pero “es importante que no dejes de salir para que siga ejercitándose, aunque los paseos sean más cortos y frecuentes”, asegura Andrés. Se aconseja también que esos paseos sean en terrenos blandos y que se eviten los saltos y las carreras sobre asfalto.
- Terapias de apoyo: Puedes llevar a tu perro a realizar tratamientos de hidroterapia, acupuntura, fisioterapia o láser terapéutico.
Si tenemos en cuenta todos estos consejos, no tardaremos en notar cambios en nuestros perros mayores, empezando por su movilidad. Les ayudaremos a que su cartílago se fortalezca y se regenere, reduciendo el hinchazón de sus articulaciones y disminuyendo el dolor que el perro sentía.

