El Tour de Francia es mucho más una competición, es como una filosofía, y ayer, en una de las etapas más duras de la ronda de este 2022, se pudo comprobar, una vez más, la comunión entre aficionados y cicloturistas con los propios corredores.
Van Aert pinchó una rueda nada más cruzar la línea de meta en Granon-Serre Chevalier cuando iba en busca de su autobús y un cicloturista británico se ofreció a ayudarle a reparar la rueda prestándole la mancha. Van Aert le devolvió el gesto regalándole el maillot verde que luce como líder de la clasificación por puntos.
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