Savané no garantiza la continuidad de Lakovic en el Dreamland Gran Canaria
BALONCESTO
Antonio Morales, presidente del Gobierno de Gran Canaria, dueño del equipo: "Siempre me dijeron que en las pasiones desatadas el baloncesto es distinto a otros deportes de masas. Insisto, es la hora de la unidad"

- José Luis Jiménez
Las Palmas
El presidente del Dreamland Gran Canaria, Sitapha Savané, ha evitado asegurar la permanencia de Jaka Lakovic en el banquillo amarillo hasta el final del curso. Durante un acto oficial, el máximo dirigente del club claretiano instó a todos los estamentos de la entidad a centrarse exclusivamente en el presente para revertir la delicada situación deportiva.
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, dueño del club, Antonio Morales, dijo este miércoles que "podemos seguir pitando y pidiendo el cese de todo el mundo o animar e intentar elevar la moral de los jugadores y entrenador y abrigar e impulsar al equipo. Me parece que lo más justo y responsable es esto último. Siempre me dijeron que en las pasiones desatadas el baloncesto es distinto a otros deportes de masas. Insisto, es la hora de la unidad. Lo pido encarecidamente, porque nos jugamos mucho".
Sin embargo Savané, empleando un tono irónico sobre la incertidumbre del futuro, subrayó que en el deporte profesional nadie tiene el puesto garantizado y que la prioridad absoluta es competir al máximo nivel en las diez jornadas que restan para concluir la Liga Endesa.
La dirección del club reconoce la existencia de planes de contingencia ante un posible empeoramiento de los resultados, aunque Savané ha preferido mantener la discreción sobre estas alternativas.
El presidente afirmó que los responsables de los despachos tienen la obligación de estar preparados para cualquier escenario, pero insistió en que desvelar un 'Plan B' restaría eficacia a cualquier decisión futura. Tras la reciente derrota en casa ante el Río Breogán, donde la grada mostró su descontento, el dirigente pidió a la afición dejar atrás los lamentos y mostrar un apoyo incondicional para lograr el objetivo de la permanencia.
El análisis de la directiva se apoya en los síntomas de mejoría mostrados por el equipo en la pasada jornada ante el Joventut de Badalona. A pesar de la derrota, Savané defendió que la plantilla está "lejos de estar muerta" y destacó la capacidad de reacción del grupo en una de las canchas más complicadas de la categoría.
Para el presidente amarillo, esa imagen de competitividad debe ser el punto de partida para afrontar el próximo duelo directo contra el Recoletas San Pablo Burgos, un partido vital en la zona baja de la tabla donde el Gran Canaria necesita empezar de cero para sumar una victoria balsámica.
Savané ha hecho un llamamiento a la unidad de toda la isla, recordando que los rivales directos en la lucha por el descenso se hacen fuertes en sus feudos. El mandatario amarillo restó importancia a los cánticos de "directiva dimisión" escuchados recientemente, apelando a su experiencia de dieciocho años como jugador profesional para normalizar la frustración de la grada.
El mensaje del club es claro: aceptar el problema de frente y estar juntos en las malas para sacar adelante la situación en un tramo final de temporada donde cada partido se perfila como una oportunidad crítica de salvación.