Minutos después de certificarse su victoria contra Yanis Kurylenko, Sandor Martín atendía a los micrófonos de DAZN para hacer balance del combate. A pesar del triunfo, no estaba demasiado contento un púgil catalán que no ha podido mostrar todo su repertorio.
"Sabía que él podía plantear la pelea de esta forma. Ha intentado romperme el ritmo, sin boxear, yendo al frente para cortarme ese ritmo", ha insistido Martín. "Por eso ha sido la pelea que ha sido", ha dicho con cierto lamento.
Porque Sandor quería ofrecer más al público de Bilbao. "Me quedo con un sabor agridulce porque me hubiera gustado hacer un mejor boxeo", ha reconocido. Martín se ha repuesto además a un problema físico. "En el primer y el segundo asalto la costilla flotante se me desencajaba en algunas ocasiones. Ha sido una molestia que me ha condicionado", ha explicado.
Aunque, sobre todo, Sandor Martín ha contado que no se ha encontrado cómodo ante el estilo de su rival. "Ha sabido llevarme a su terreno. Me he impuesto por la mínima. Venía a hacerme trabajar", le ha reconocido a Kurylenko.
Pero el objetivo era ganar y Martín lo ha conseguido. Sandor no ha querido pronunciarse sobre una posible futura opción de título mundial: cree que debe seguir dando pasos hacia ello. "Me gustaría en 2026 hacer más peleas, encontrar mi punto de forma correcto. He entrenado bien para esta pelea pero no me voy con un buen sabor de boca", ha reiterado. "Toca trabajar más duro para optar a cosas más grandes para 2026", ha cerrado.



