Acudió Julio Salinas a toda velocidad a la cita, preocupado por si llegaba puntual a la cita, al encuentro con Sandor Martín en el bonito escenario del Club Boxeo Vega de Rubí (Barcelona), en el que el púgil barcelonés iba a realizar el último entrenamiento antes de partir a Estados Unidos para la disputa del título mundial del superligero ante el dominicano residente en Las Vegas Antonio Puello.
"Qué miedo debe dar subir al ring y no poder salir de él"
Sandor Martín reunió a buena parte de sus amigos y admiradores, a la prensa y a invitados de lujo, entre los que se encontraba Julio Salinas. El ex delantero del Barça seguía desde la distancia los ejercicios del púgil de KO Verdún en el ring, acercándose de vez en cuando al escenario de los sueños, tocando el suelo y las cuerdas. "Qué miedo debe dar subir al ring y no poder salir de él", decía a este periodista mientras comentábamos la jugada.
Julio, buen aficionado al boxeo, conversaba con todo aquel que se prestara y saludó de forma amigable y cercana, como es él, a todo el que se lo pidió.
Hasta que Sandor Martín le pidió que subiera al ring para 'medirse' al aspirante al título mundial. Julio salió acelerado, se movió con soltura y velocidad, moviendo con rapidez sus manos y bailando sobre la lona, 'arrollando' por momentos a un Sandor Martín que sonreía en broma. "No le des, no le des", se escuchaba decir a alguno de los aficionados más próximos al ring que seguían este curioso duelo, antes de que Julio se despidiera de Sandor con un abrazo y el aplauso de todos los asistentes.
