Hay dos cosas que los aficionados al béisbol de los años 70 recordarán de Luis Tiant (23/11/1940 Mariano, Cuba - Wells, Maine 8/10/2024): el movimiento de lanzamiento de la bola como pitcher, uno de los más inusuales en la historia del béisbol y su inseparable puro. A lo largo de su dilatada carrera, aparece en innombrables fotografías con un habano entre los labios. Era una época en que todavía no se tenía conciencia de lo dañino que podía ser el tabaco y los deportistas no se escondían si eran aficionados a fumar puros. También representaba para ellos un status social.
Estuvo 18 temporadas en la elite de las Grandes Ligas del béisbol norteamericano, entre 1964 y 1982, siendo una figura destacada en los Boston Red Sox durante 7 años. Como buen pitcher, tenía sus manías y señales en pos de lanzar la bola lo más difícil posible: segundos antes del lanzamiento, miraba al cielo, a las gradas, al espacio central del diamante, a cualquier lugar menos al bateador. Luego se daba la vuelta y nadie podía adivinar por dónde saldría la pelota. A veces de lado, otras veces el brazo hacía una ligera curva y engañaba al bateador. Fue sorprendentemente efectivo.
Tiant militó en los Boston Red Sox durante siete temporadas
La revolución
En 1957, en el inicio de la revolución cubana liderada por Fidel Castro contra la dictadura de Fulgencio Batista, Tiant, con 16 años, fue seleccionado para el equipo All-Star de la Liga Juvenil Cubana. La vida continuaba igual en la isla. Mientras, los revolucionarios se preparaban en Sierra Maestra para el golpe final y llegaron a secuestrar en febrero de 1958 a Juan Manuel Fangio, piloto argentino, ganador de 5 títulos de F1. A finales de 1958, la dictadura de Batista no se aguantaba y el 1 de enero de 1959 el Che Guevara y Fidel Castro se hicieron con el poder poniendo a Manuel Urrutia como presidente del país.
Cleveland vía México
El ojeador de los Cleveland Indians, Bobby Ávila, que buscaba talentos en Cuba, lo recomendó a los Tigres de Ciudad de México a finales de 1959 y con 19 años ya firmó su primer contrato por 150 $ al mes. Lo combinó los siguientes tres años con los Havana Sugar Kings. EE.UU., que en un primer momento había dado su apoyo a la revolución del Che y Castro, se dieron cuenta de los postulados comunistas y su acercamiento a la URSS, y en abril de 1961 quisieron iniciar una invasión por la Bahía de Cochinos que fue un fracaso.
Luis Tiant se encendía un habano tras cada partido
Tras el verano de 1961, el ojeador lo volvió a seguir a Tiant e insistió a los Cleveland Indians (ahora Cleveland Guardians) que ya estaba preparado. Los Indians pagaron 35.000 $ por él y Tiant viajó a Cleveland (Ohio). El intento de invasión de la Bahía de Cochinos puso en alerta al régimen castrista: empezó la vigilancia de cualquier ciudadano sospechoso de colaborar o tener algún vínculo con Estados Unidos. Luis Tiant fue uno de ellos. El gobierno cubano ordenó el cierre de fronteras y el estadounidense llevó a cabo el embargo.
Luis Clemente Tiant Vega fue uno de los mejores pitchers que pasó por la liga americana de beisbol
46 años sin regresar a casa
Tiant se fue de Cuba dejando a sus padres, familiares y amigos. “Cuando me fui no sabía si volvería ni si vería de nuevo a mis padres” contó una vez. Y pasaron 14 años hasta que Fidel Castro permitió a los progenitores a salir de la isla. En 1975 fueron a ver a su hijo para las finales mundiales de béisbol donde los Red Sox ganaron las series de la American League pero cayeron en las Series Mundiales ante los Cincinnati Reds. Después de los Red Sox, Tiant pasó por los NY Yankees, los Pittsburgh Pirates y se retiró en los California Angels en 1982.
Sus padres se quedaron en EE.UU. y como Tiant ya no tenía familiares directos en Cuba, no pudo regresar. Tuvieron que pasar 46 años desde que se fue hasta que pudo volver. Fue en 2007, con 67 años, para entrenar, como homenaje, a un equipo de béisbol amateur de la isla contra un equipo de jugadores cubanos retirados. Tuvo que haber mucha diplomacia para que Tiant pudiera regresar temporalmente y el viaje se convirtió en un documental llamado ‘El hijo perdido de La Habana’, que se estrenó en el Festival de Cine de Tribeca en Nueva York.
Luis Tiant, con su inseparable puro, a la entrada de Fenway Park, el estadio de beisbol de los Boston Red Sox
Con un puro siempre en la boca
Una de las cosas que Tiant trajo consigo de Cuba fue su amor por los puros, que comenzó a fumar cuando tenía 17 años. “Empecé a fumar después de firmar mi contrato con los Tigres de la Ciudad de México”, contaba Tiant, “Fumé durante un par de años, dejé de fumar, volví a empezar, dejé de fumar y volví a empezar”. En 2002 inició la fabricación propia de habanos, muy apreciados por los entendidos , elaborados en Nicaragua con una capa de semilla ecuatoriana que cubre un capote y tripa totalmente nicaragüenses, junto a su hijo Daniel, con el nombre de ‘El Tiante’, su apodo de jugador. Con su inconfundible mostacho de herradura y el puro, Tiant siempre defendió el acto de fumar: “A mi me gusta fumar bien. Por eso estoy en este negocio. Hay muchas otras cosas en el aire que son peores que el humo de los puros”.
Tiant creó la marca 'El Tiante' en 2002 y su hijo Daniel sigue al frente de la empresa


