El OTP Bank Pick Szeged, aún a la sombra del otro gran club húngaro de balonmano, el Veszprem, está inmerso en otro ambicioso proyecto europeo cuyo objetivo es llegar a la Final Four de Colonia y, una vez allí, asaltar algún día el título de la Champions.
Propiedad de la persona más rica de Hungría, el empresario y banquero Sandor Csanyi, con una fortuna estimada de unos 1.200 millones de euros, según Forbes, el Szeged ha revolucionado esta temporada su plantilla con la idea de dar otro salto adelante al incorporar a grandes fichajes como los centrales Janus Smarason y Lazar Kukic, los laterales Magnus Röd y William Bogojevic, el portero Tobias Thulin y el pivote Jeremy Toto.
Más pólvora para el nuevo entrenador, Michael Apelgren, el sustituto de Juan Carlos Pastor que sigue contando con otros nombres de primer nivel como Banhidi, Mikler, Bodó, Mackovsek, Sostaric, Frimmel o Imanol Garciandia, que llegó en 2021 y tiene contrato hasta 2026. Bronce mundial (2023) y olímpico (2024) con los 'Hispanos', el internacional español desgrana las intenciones de presente y futuro de su equipo antes de visitar este jueves al Barça en el Palau (20.45 h/E3, DAZN y directo en la web de MD).
Verano sin vacaciones, pero con un bronce olímpico.
Con la selección hay dos cosas. A veces sacamos más de lo que parece que tenemos, pero esto no es como jugar al FIFA, no se trata de tener siete nombres muy buenos y ya está, sino que hay que saber combinarse. Pero también hay otra cosa: sí, sabemos sufrir, pero nosotros también tenemos buenos jugadores, como Gonzalo, que alguna para. No tenemos tantos nombres como otros, pero funcionamos muy bien como equipo y al final eso se nota en los partidos apretados.
¿Qué sensación les dejó la derrota en semifinales contra Alemania?
Nos dolió mucho porque Alemania nos ganó dos veces en los Juegos sin ser mejores que nosotros. Andy Wolff nos paró casi todo y, si tienes un portero así, esto puede pasar. Molestó, pero también hay que ser justos porque ganamos varios partidos por un gol y es normal que alguno cayera del otro lado. Wolff tuvo inspiración y, en esas situaciones, por una parte está que tú tiras mal y por la otra que el portero está bien.
¿Qué mensaje enviaron al ganar el otro día al Magdeburgo con el Pick Szeged?
Para nosotros fue muy importante. El mensaje es que el proyecto del Szeged va en serio. Hemos cambiado casi la mitad de la plantilla, el 'staff' técnico, es una vuelta a empezar y está dando frutos desde el principio. Quizás había un poco de miedo por cómo iban a ir los cambios, así que ganar al Magdeburgo fue increíble, nos da tranquilidad y reafirma que esto tiene buena pinta. Tenemos un buen proyecto.
El Pick Arena, inaugurado en diciembre de 2021, tiene una capacidad para 8.300 espectadores
¿No hay peligro de que decaiga el interés de los propietarios como ha sucedido en otros clubs europeos?
Es un club que está muy bien. Con Juan Carlos Pastor hubo un crecimiento, pasó de ser un club de segunda línea a competir muy bien en la Champions. Desde hace tres años tenemos un pabellón nuevo con una capacidad de 8.300 espectadores y unas instalaciones impresionantes. Este año el club ha traído a jugadores de bastante nombre, así que más que pensar que esto se puede caer, esto va para arriba.
¿Es el Pick Szeged el 'tapado' de esta Champions?
Hay que ver. Venimos de años complicados, el proyecto anterior ya estaba dando sus últimos coletazos y estaba de capa caída, pero no quiero reaccionar de más porque aún hay muchos interrogantes. Tenemos un potencial alto, pero hay que tener los pies en el suelo porque esto es muy largo. Está muy bien haber ganado al Magdeburgo, pero tenemos que ver si somos capaces de dar ese nivel con el paso de los meses.
¿Cuál es el objetivo del club en la Champions?
Ya con Pastor el objetivo era llegar a la Final Four, pero aquello ya no daba para más. Ahora se ha vuelto a empezar con otro entrenador y muchos cambios en la plantilla, pero vamos a intentar pelear por ello. No sé si este año porque todo es muy nuevo, pero la idea es construir un equipo para llegar a la Final Four a corto-medio plazo.
El Szeged ya ha oficializado otro gran fichaje para 2025, el central Jim Gottfridsson.
Sí, pocas dudas hay con un jugador así. La sensación y la realidad es que el club va para arriba y apuesta fuerte en este proyecto. Los jugadores de balonmano ven ahora el Pick Szeged como una oportunidad y por eso vienen aquí, quieren venir a ganar.
Después de debutar contra el Magdeburgo, el campeón de 2023, visitan al Barça, el vigente campeón.
¡Sí, con tantos cambios, no nos lo están poniendo fácil para empezar! Hay un montón de equipos fuertes en el grupo, pero somos optimistas, no vamos a tirar ningún partido y tenemos la esperanza de ganar: si ganamos al Magdeburgo, ¿por qué no hacerlo contra el Barça? Todos sabemos lo que es el Palau, quizás la pista más difícil del mundo, pero la ilusión no nos la quita nadie y tenemos confianza en lo que podemos hacer.
¿Qué teme más del Barça?
¡Uff, a muchos jugadores! Lo que más me impresiona del Barça es la capacidad que tienen de hacer todo tan rápido. Siendo un equipo muy bien trabajado, me impresiona la velocidad a la que lo hacen todo. Juegan con mucho sentido y muy rápido durante los 60 minutos y, al final, el rival revienta. A los 40 minutos de partido, el Barça empieza a aplastarte con toda su apisonadora.
¿La rivalidad Szeged-Veszprem en Hungría es parecida a la del Barça-Real Madrid en España?
Sí, es algo por el estilo. La afición del Szeged está muy pendiente del Veszprem y viceversa. En los partidos escuchas muchos cánticos de unos seguidores a otros. Sí, hay ese pique que cuesta ver en el balonmano, con dos aficiones tan enganchadas. ¡A quien le guste un poco la marcha, esto está bastante bien!


