Apenas cuatro meses después de su marcha, Ludovic Fàbregas vuelve este jueves (20.45 h) al Palau Blaugrana con su nuevo club, el Telekom Veszprem, coloso europeo en busca de su primera Champions. Con ese objetivo el club húngaro fichó al francés, considerado mayoritariamente como el mejor pivote del mundo, que dejó una profunda huella en sus cinco años en el Barça. Dos Champions (2021, 2022), un oro olímpico (2021) y otro mundial (2017) sobresalen en su palmarés.
¿Qué tal la adaptación en Hungría?
Ya llevamos un tiempo en Veszprem, es una vida distinta y hay que adaptarse, pero estamos muy bien con mi mujer y mi hijo, cómodos, que es lo más importante. Ya no tenemos a los yayos y es un cambio importante, pero nos estamos acostumbrando. La cultura es distinta. Todo normal. Bueno, te das cuenta de que no hay pescado fresco.
¿Echa mucho de menos el Barça y Barcelona?
Estamos en otro proyecto y aquí nos queremos adaptar, hay muchas cosas nuevas dentro y fuera de la pista. Si pienso en el Barça y lo que hice allí, no me podré adaptar del todo al Veszprem. No quiero pensar en el Barça, estoy dándolo todo por este nuevo club y me siento cómodo en el equipo. Todos están supercontentos de mi llegada y yo quiero devolver esa confianza. Tengo la cabeza puesta sólo en los objetivos del club e intento no mirar al pasado o lo que vendrá quizás en el futuro. Quiero vivir el momento al 100%, estoy muy contento de estar aquí.
"¿Qué recibimiento espero? La afición hará lo que vaya a sentir en el momento y yo lo viviré con muchísima ilusión. No sé si celebraré los goles, igual sí o igual no porque no me sale. No voy a forzar las cosas. Va a ser un partido especial"
¿Y la adaptación al equipo?
No sé si será igual de fácil que en Barcelona porque hay muchas cosas que cambian. No cambia que el Veszprem es otro equipo potente con objetivos muy altos. Aquí se quiere ganar todo, así que la exigencia y la ambición no cambian mucho. Tengo un buen trato con los compañeros, los técnicos, la gente del club, me estoy adaptando muy bien en el vestuario. Estamos en el buen camino y esperamos ir a más.
Ludovic Fàbregas, actual jugador del Telekom Veszprem, está considerado mayoritariamente como el mejor pivote del mundo
Mucha gente señala la plantilla del Veszprem como la mejor de esta temporada de Champions.
Tenemos muy buen equipo con muy buenos jugadores, pero no tenemos aún la experiencia de un club como el Barça o el Kielce. Ganamos al Magdeburgo, pero perdimos contra el GOG. Somos un equipo nuevo con mucho talento, pero tenemos que intentar tener más estabilidad, eso llegará con el tiempo. Sólo hemos perdido ese partido en Dinamarca y eso muestra el nivel que podemos tener, pero queremos ir a más. Hay gente que nos da como favoritos, pero en nuestra plantilla no tenemos a 10 jugadores que han ganado la Champions, de memoria me parece que sólo somos tres contando al entrenador. Eso no es nada, por eso hay muchas ganas de ganar la Champions.
"Yo veo al Barça de siempre, muy potente. El Barça siempre estará para pelear por la Final Four y ganar el título. La gente no puede olvidar que en ese equipo hay mucha confianza acumulada durante años"
¿Nota ansiedad en el club porque aún no ha ganado esa Champions?
Nos han dicho que les gustaría ganar la Champions, pero eso lo quiere todo el mundo. He visto que todo es importante, la Liga y la Copa húngaras son superimportantes también. Me da la sensación de vivir algo parecido al Barça: la mentalidad del club es ganarlo todo, así que existe esa exigencia y presión. En el Barça hay mucha presión y aquí en Veszprem es lo mismo. Aquí se vive mucho el balonmano, de otra forma y, si no juegas bien, por ejemplo, al día siguiente vas a comprar el pan y un aficionado te va a reprochar algo en húngaro y, aunque ahora no le entienda, sí le entiendes. Hay mucha presión, pero a mí no me molesta, ya estoy acostumbrado llevando la camiseta del Barça, lo veo de forma positiva.
Ludovic Fàbregas, en MD con el trofeo de la Champions ganado con el Baraç en 2022
Es importante saber apartarse de la ansiedad, ¿no?
Me da la sensación de que hay voluntad para ganar, pero igual puede llegar mañana o más tarde. ¿Ganaremos este año? No lo sé. ¿El siguiente? Tampoco lo sé. Cada temporada es una nueva oportunidad y no veo esa ansiedad, quizás porque ahora aún no es el momento de la verdad, quizás habrá más ansiedad cuando lleguen los cruces. Todo es complicado y los equipos son muy competitivos, así que hay que buscar el mejor camino y estar listos para la hora de la verdad. Yo ahora noto más una presión positiva que negativa.
¿Cómo se viven los partidos con la afición del Veszprem a favor?
Para mí es algo nuevo, sorprende, también me he tenido que acostumbrar. Cuando entras ahí, la gente está de pie, el ambiente caliente, todo el mundo de rojo animando todo el partido. En mis primeros partidos me sentía allí de más. Soy una persona que se controla y ahora a veces metes más intensidad de lo normal, está tan caliente el ambiente que tú tienes que estar caliente sí o sí. También influye en mi juego: no soy un jugador que celebre mucho los goles, pero ahora sin forzar me pasa más a menudo. Esa afición es como el octavo jugador y quiere ganar como tú, es bastante increíble. Con la afición del Barça era otra cosa, bonito igualmente, pero es verdad que esto es especial.
"El Veszprem quiere ganar la Champions, pero no veo ansiedad, quizás habrá más cuando lleguen las eliminatorias. Yo ahora noto más una presión positiva que negativa"
¿Qué recibimiento espera del Palau?
Va a ser un partido especial, eso seguro. Hemos pasado cinco años maravillosos, el equipo cambió muy poco y son muchos recuerdos con la misma gente. Tengo muchas ganas y me hace mucha ilusión volver a ver a todos. Me ilusiona volver al Palau. No me quiero esperar nada porque los aficionados harán lo que vayan a sentir en el momento y yo lo viviré con mucha ilusión. Sé que la gente me quiere mucho, yo les respeto muchísimo también y ya se verá.
Lo principal es el partido en sí.
Como es un partido especial, siempre hay emociones e intento no pensar demasiado porque me tengo que centrar en el partido. Si empiezo a pensar si me van a pitar o no, ya no hace falta jugar porque no jugaré bien. Me tengo que centrar en el partido y, si hay un detalle por parte de la afición, me hará mucha ilusión porque son muchos recuerdos. Para mí, siempre hay y habrá esa magia en el Palau que no se puede explicar. Son tantos buenos recuerdos que es difícil olvidarlos al ir allí.
Ludovic Fàbregas, en acción durante un partido del Telekom Veszprem
¿Sabe si celebrará los goles?
No lo sé, es otra de las cosas que no quiero pensar. Ya se verá, pero toda la gente sabe que les tengo mucho respeto. Igual lo celebraré porque tengo ganas de ganar el partido o igual no porque no me sale, no voy a forzar las cosas. En el Veszprem Arena estoy celebrando goles cuando antes no los celebraba tanto, pero es que me sale de forma natural. No quiero forzar mis gestos ni mi forma de ser. Celebrar goles contra el Barça es complicado porque encajan pocos y no se pueden celebrar muchos. Ganar en el Palau va a ser muy complicado, nadie lo hace desde hace dos años, es una gesta. Vamos a darlo todo y centrarnos en nuestro objetivo, a lo demás no le quiero dar más vueltas.
¿Qué le parece el Barça actual con los cambios vividos este año?
A mí no me sorprende, el Barça siempre será el Barça, está jugando muy bien. La portería, Emil sobre todo, está a un nivel altísimo, con 15 ó 16 paradas de media, una locura. Los pivotes jóvenes, Javi y Jaime, están ayudando al equipo, todo el mundo está participando y veo al Barça de siempre, no le veo más debilidades o más puntos fuertes. Siempre va a rendir, está invicto y gana con diferencia. Es un Barça muy potente, a un nivel muy bueno. Lo están haciendo muy bien, igual que los jóvenes de la cantera.
"¿Volver algún día al Barça? No lo sé, pero para mí es club especial y, si hoy soy el jugador y la persona que soy, es también gracias al Barça. Yo no quiero cerrarme ninguna puerta, pero ahora mismo no está en mi cabeza, estoy centrado al 100% en el Veszprem”
¿Le ve entonces como candidato claro para estar en la Final Four?
Claro. El Barça siempre estará para pelear por la Final Four y ganar el título. Igual unos se han ido y Domen se ha lesionado, pero la gente no puede olvidar que en ese equipo hay mucha confianza acumulada durante años y, cuando pasa eso en un equipo, generalmente gana o está muy cerca de ganar. Los jugadores se conocen muy bien, cada año se ganan títulos y se pelea por la Champions. Se han ido jugadores, pero al final lo más importante es el equipo y, en este sentido, el Barça está por encima del resto porque están acostumbrados a jugar y ganar juntos y, cuando hay momentos complicados, saben qué hacer en los momentos de duda y crisis para reaccionar. Creo que a la gente esto se le está olvidando porque se habla de nombres, pero dentro del equipo se conocen tan bien que es un equipo superfuerte y superpeligroso.
Ludovic Fàbregas, tras jugar su último partido con el Barça en la Final Four de la Champions
¿Le gustaría volver un día al Barça?
Quién sabe. Yo no quiero cerrarme ninguna puerta, ya se verá en el futuro. He empezado un nuevo proyecto en Veszprem, estoy supercomprometido como siempre y lo quiero dar todo aquí. ¿Cuánto durará esta etapa? Tengo un contrato de dos años más uno, pero luego no sé qué pasará, igual me quedo aquí, igual no. Lo que yo tengo en mente es darlo todo ahora y luego ya se verá. ¿Volveré algún día al Barça? No lo sé. En el deporte profesional hay que llegar a acuerdos con los clubs y tienen que coincidir muchísimas cosas. No lo sé, pero todo el mundo sabe que el Barça es para mí un club especial, me ha aportado y he crecido muchísimo. Si hoy soy el jugador y la persona que soy es también gracias al Barça. Para mí fue una etapa muy buena y ya veremos en el futuro si nos volvemos a ver y trabajar juntos, pero ahora mismo no está en mi cabeza y estoy totalmente centrado y al 100% en el proyecto del Veszprem.
Usted se fue siendo uno de los puntales del Barça, igual que Gonzalo, que se irá al Kiel. ¿Le sorprende ese anuncio?
Gonzalo todavía representa más para el Barça porque lleva 16 años ahí. Era el capitán en el momento de tomar la decisión. Quizás puede ser difícil entender, pero él tiene que tomar su decisión, que seguramente ha sido muy complicada, yo también tuve esa experiencia y se habrá preguntado las mismas cosas que yo. No sé cómo han ido las conversaciones con el club, su representante, su forma de pensar, pero hay que respetar su decisión. El Barça le ha dado todo, él también al Barça. Es un jugador comprometido desde el primer día. Este año está jugando menos, pero no dudo de su capacidad de darlo todo cuando el equipo lo necesite, dará el 100% hasta el final y acabará de la mejor forma con el Barça. En mi modesta opinión, me sorprende, pero también respeto su decisión porque he estado en su misma situación y sólo le puedo desear lo mejor en el futuro.



