'Luces, cámaras, acción! Como si fuera un rodaje cinematográfico, el mejor plató del mundo del balonmano, el Lanxess Arena de Colonia, ya está preparado para ofrecer el nuevo reestreno del mayor espectáculo europeo de este deporte.
Magdeburgo-Barça (15.15 h) y París SC-Kielce (18.00 h) librarán este sábado dos batallas inmejorables en la Final Four con las fuerzas más igualadas de la historia de este vertiginoso formato de Champions, iniciado en 2010. Apenas 24 horas después, los ganadores se jugarán el domingo (18.00 h) el prestigioso cetro europeo.
La Final Four de Colonia 2023
Los cuatro semifinalistas fueron los cuatro mejores equipos de la fase de grupos y rubricaron ese papel de favoritos en la ronda de cuartos de final, de ahí que los pronósticos, siempre volubles en Colonia, sean esta vez incluso más inciertos. Con 15 victorias y un empate en 16 partidos esta temporada, el Barça se presenta con todas las credenciales para ganar su tercera Champions consecutiva y elevar a 12 su récord histórico.
Sin embargo, los azulgrana son conscientes de la dificultad de ganar en el Lanxess Arena porque, jugando sin red en dos partidos separados por sólo 24 horas, cualquier rival es temible tal como ha quedado demostrado tantas veces en la Final Four. El Barça ha ganado al Magdeburgo cuatro de sus cinco partidos europeos, aunque el último data de 2005.
"Por supuesto que queremos revancha deportiva contra el Magdeburgo, del primero al último, pero será un partido de semifinales muy difícil"
Sin embargo, sus dos últimos precedentes, los que verdaderamente cuentan como referencia, cayeron del lado alemán, en las dos últimas finales del Mundial de clubs (2021, 2022). De hecho, los azulgrana han encajado su única derrota esta temporada en ese encuentro de la Super Globe contra los alemanes: 41-39 en la prórroga.
“Por supuesto que queremos revancha deportiva, del primero al último”, admite el técnico del Barça, Carlos Ortega. “Será un partido muy difícil. Es un equipo que se basa mucho en el ‘uno contra uno’, con jugadores muy rápidos, con mucha continuidad, pierde pocos balones y es difícil de defender. El Magdeburgo juega muy bien al balonmano y está haciendo las cosas muy bien. Va a ser un serio oponente este año y los venideros”, añade el entrenador.
Ortega podría convertirse en la primera persona en ganar ocho Champions –tiene seis como jugador y la de entrenador del año pasado– y desempatar con David Barrufet, Xavi O’Callaghan y Andrei Xepkin, todos con siete como otros puntales del ‘Dream Team’.
De hecho, el Barça actual intentará igualar las cuatro finales consecutivas del Kiel (2007-2010) y quedarse a una del récord de aquel legendario equipo de Valero Rivera, capaz de ganar cinco Champions seguidas (1996-2000), aunque entonces con finales a ida y vuelta. El formato actual es más traidor, de ahí el valor de cualquier éxito.
El Magdeburgo es el penúltimo obstáculo, muy exigente: le falta por lesión a su líder, Omar Ingi Magnusson, pero su sustituto en el lateral derecho, Kay Smits, ha respondido como un crack y está siendo uno de sus mejores hombres.
Portner (portero), Kristjansson (central), Damgaard (lateral izquierdo), Hornke (extremo derecho), Mertens (extremo izquierdo) y Saugstrup (pivote) completan un equipo tipo con Chrapkowski como eje defensivo y otros relevos de garantía, entre ellos Jensen, Weber, O’Sullivan, Meister, Bergendhal, Musche o Pettersson. Lo dicho: ¡Luces, cámaras, accción!
Los protagonistas de la semifinal de la Champions




