Tras cinco temporadas en Barcelona, Ludovic Fàbregas jugó el jueves pasado su último partido como azulgrana en el Palau, una victoria contra el Ademar León (43-30) que selló otra Liga ASOBAL con pleno de puntos (60) y victorias (30) y, esta vez, 13 goles de diferencia media en sus encuentros: 39,56 a favor y 26,8 en contra.
Los azulgrana también llevan en la Champions una trayectoria casi perfecta (15 triunfos y un empate), pero esa distancia media se reduce a cinco tantos (34,81-29,06). El pivote francés afrontará en la Final Four de Colonia (17-18 de junio) su último reto en el Barça antes de irse este verano al Telekom Veszprem húngaro. Barça-Magdeburgo y Kielce-PSG serán las semifinales europeas.
"Ahora tenemos otro reto por delante. El Magdeburgo será un rival muy difícil. En la Final Four todos los equipos juegan bien y los partidos se deciden por detalles, así que vamos a preparar muy bien el partido. Jugar por el Barça es jugar siempre con una exigencia y una presión muy alta. El objetivo será ganar la Champions, pero para eso habrá que sufrir", aseguró Fàbregas, homenajeado en su último partido en el Palau.
"El objetivo será ganar la Champions, pero para eso habrá que sufrir. En la Final Four todos los equipos juegan bien y los partidos se deciden por detalles"
"Es una sensación especial porque aquí he pasado cinco años maravillosos, ha sido una aventura increíble jugar delante de la afición del Palau, donde se vive el balonmano, hay magia y mucha historia. Ha sido un orgullo y estoy muy contento de dejar el Barça de esta forma, jugando a un altísimo nivel y dándolo todo", señaló Fàbregas.
"Es difícil quedarse con un momento, aquí todo ha sido increíble, he encontrado a gente espectacular, a jugadores estrellas. He crecido un montón y quiero agradecérselo a la gente que me ha ayudado a ser la persona y el jugador que soy ahora", añadió el pivote francés.




