Una encuesta entre los capitanes de los 20 equipos de la Euroliga de basket ha dejado resultados curiosos y varios apartados en los que son protagonistas jugadores de los conjuntos españoles en la máxima competición continental. De esa encuesta sale especialmente bien parado un jugadr de la Liga Endesa, al que los capitanes de la Euroliga consideran el rival "más deseado".
Ese "más deseado" significa que es el jugador de cualquier equipo rival al que ficharían en primer lugar si de ellos dependiese. Y el ganador en ese apartado ha resultado ser Walter Tavares, pívot caboverdiano del Real Madrid, como el jugador rival deseado para jugar en sus propios equipos.
Tavares, el rival más deseado por los capitanes de la Euroliga
Tavares, que ganó el premio MVP al Mejor Jugador de la Final Four con el Real Madrid en 2023, fue seleccionado por el 25% de los capitanes como el rival que preferirían como compañero en su propio equipo. Queda claro el impacto del pivot caboverdiano, tanto en ataque como en defensa, para dominar los partidos.
Asimismo, Trey Lyles, fichado por el conjunto merengue este verano, fue elegido como el jugador recién llegado "más emocionante" con el 20% de los votos.
Trey Lyles, el 'rookie' más prometedor
Uno de los nombres habituales en este tipo de encuestas, el base estadounidense Mike James, base del Mónaco, MVP de la temporada 2023/2024 y máximo anotador de la competición, recibió el 25% de los votos como jugador más talentoso de la Euroliga.
Su compatriota, el escolta Kendrick Nunn, de Panathinaikos, MVP de la temporada 2024-25 y campeón de Europa con los griegos en 2024, obtuvo el 35% de los votos como el jugador más difícil de defender.
kendrick Nunn, el más difícil de defender
El base francés del Zalgiris Kaunas, Sylvain Francisco, se llevó el 20% de las votaciones al mejor manejador de balón. Por su parte, los pívots estadounidenses Donta Hall y Tyrique Jones, del Olympiacos y Partizán de Belgrado, respectivamente, registraron un 30% cada uno en la categoría de mejores 'matadores'.
No fue la única distinción en el equipo serbio, ya que el Partizán y la Sala Pionir fueron elegidos como "la mejor atmósfera" para jugar un partido de visitante con el 45% de los votos.

