Fenerbahce luchará este domingo por la segunda Euroliga de su historia. El equipo dirigido por Sarunas Jasikevicius se deshizo de Panathinaikos, vigente campeón, en unas semifinales dominadas desde el inicio. Los turcos, gracias a su acierto exterior (14 triples), supieron contener a los griegos y sellaron su pase a la final liderados por Devon Hall, autor de 18 puntos.
También resultó fundamental Errick McCollum, con 13 puntos. El veterano base, de 37 años, inédito hasta mediado el tercer cuarto, apareció en los instantes más calientes del choque. Suya fue la canasta que certificó el triunfo de su equipo, a 1:37 para la conclusión y con 70-66 en el marcador. McCollum, que recibió el apoyo desde la grada de su hermano C. J., jugador de los Pelicans, dio un paso lateral y clavó un triple inverosímil sobre la bocina que acabó con las esperanzas de Panathinaikos.
En declaraciones a BasketNews, el estadounidense explicó su cambio de mentalidad en la segunda parte. "Mi mujer y mi hermano me enviaron un mensaje al descanso en el que me instaban a ser más agresivo. Tenía que hacerlo", reconoció. "Una vez metí uno o dos tiros, tuve claro que podía seguir anotando y agradezco a Saras que me diera la confianza en los minutos decisivos", declaró McCollum, que llegó para reforzar a Fenerbahce a media temporada.


