El Barça ha fijado su postura acerca de la vinculación existente con el pívot nigeriano Jame Nnaji. Frente a la versión del jugador, que desde Las Vegas, en declaraciones para MD, daba por concluida su etapa como culé para buscar un hueco en la NBA, el club azulgrana sostiene una realidad bien distinta: el pívot nigeriano tiene un contrato en vigor por dos temporadas más y no tiene potestad para romperlo unilateralmente.
La entidad barcelonista se remite al acuerdo firmado en su día, un contrato de cinco años garantizado del que, aseguran, aún restan por cumplir los dos últimos.
La controversia saltó a la luz pública tras unas declaraciones de Nnaji a Mundo Deportivo. Participando con los New York Knicks en la Summer League, el interior afirmó que su contrato "ha finalizado porque tenía 3+2". Según su interpretación, los tres primeros años eran fijos y los dos restantes, opcionales, una opción que, según él, ni el club ni el jugador habían activado. Estas palabras, que confirmaban su intención de no regresar a Barcelona, han sentado las bases de este conflicto de versiones.
Fuentes del club, sin embargo, aseguran que el contrato que une a Nnaji con la entidad es de cinco años de duración y está plenamente vigente hasta el 30 de junio de 2027. De hecho, el Barça recuerda que, si el jugador o cualquier franquicia de la NBA desea desvincularlo del club catalán de forma inmediata, deberá hacer frente a una cláusula de rescisión cifrada en 800.000 euros. Desde el Barça se asegura que sólo el club tiene opción de rescisión de contrato.
Esta situación pone de manifiesto un choque de interpretaciones sobre la naturaleza del vínculo contractual. Mientras Nnaji, actualmente a prueba con los Knicks y con la esperanza de hacerse un hueco en la mejor liga del mundo, se considera un agente libre, el Barça defiende la validez y duración del acuerdo firmado.
El pívot, que la pasada temporada estuvo cedido en el Girona y en el Merkezefendi de la segunda división turca, ve en la NBA su próximo objetivo profesional.

