El Barça no desaprovechó la primera ocasión de que dispuso y sentenció el ‘match-ball’ liguero con un triunfo brillante (82-93) en el Wizink Center sobre el Real Madrid que pone el cierre al playoff final de la Liga Endesa. Una serie de partidos igualados concluye, pues, con triunfo inapelable de los azulgrana, que supieron ser mejores en los momentos decisivos y se llevan el premio de un título mayor para acabar con buen sabor de boca la temporada.
Se trata del vigésimo campeonato liguero para el club, lejos aún de los madridistas (16) en el ranking aunque el Barça ha ganado dos veces la Liga Endesa en las últimas tres ocasiones.
Este título constituye el premio merecido para un equipo que ha jugado mejor que el rival en la serie, que ha sabido frenar a los principales pilares del Madrid, Tavares dentro de la zona y Musa en el exterior, y que ha contado con la mejor versión de su líder, Nikola Mirotic, haciendo frente a la crisis emocional que supuso hacer pública la decisión de rescindir su contrato pocos días antes del primer partido.
En el balance de la campaña, también sirve para salvar los muebles de un año que anticipaba fracaso y acaba de la mejor manera posible, con un 3-0 ante el eterno rival. El caso es que Barça ha pasado en poco más de un mes de un frustrante fracaso casi irreversible tras perder en ‘semis’ de Euroliga ante los blancos a desquitarse con un triunfo inapelable en la competición más complicada y exigente.
Es el desquite no sólo de lo ocurrido en Kaunas este año sino también la venganza de lo pasó en esta misma serie final la pasada campaña, cuando el Madrid se impuso tras sorprender en el primer partido en el Palau a un Barça que también contaba con el factor cancha pero no supo defenderlo.
El Barça no especuló esta temporada y se apuntó también el liderato en fase regular con un triunfo más que los blancos y el Baskonia, consiguiendo un factor pista que ha sido clave en toda la serie. De hecho, el Barça cierra la campaña liguera habiendo sufrido sólo un revés en el Palau, ante Unicaja en el segundo partido de ‘semis’.
Ante el Madrid, los de Jasikevicius supieron defender este factor favorable con una victoria sufrida en el primer partido y agónica en el segundo tras un cara o cruz final dramático. El impulso de la afición en ambos, con especial atención a un Mirotic que venía de denunciar la decisión del Barça de poner fin a su etapa en el club, resultó clave para lograr un 2-0 que ha sido decisivo.
Con el ‘caso Mirotic’ pendiente de resolución –y a la espera de conocer al fin la versión del club– quedará por ver si esta Liga constituye un colofón de fin de ciclo o supone un replanteamiento de la situación. Parece complicado que el club pueda hacer frente a su dura realidad económica sin afrontar recortes en la sección pero queda por conocer si estos son posibles manteniendo en cirto modo la línea deportiva o cambiando de rumbo.
Viendo al equipo levantar el trofeo en el WiZink Center, la afición azulgrana tiene, con esta Liga Endesa , motivos para, más que consolarse, presumir.


