Xavi Pascual, o cómo cambiarle la cara a un equipo en solo cincuenta días
BALONCESTO
El Barça ha ganado 14 de sus últimos 17 partidos y dos de sus tres derrotas han sido por un solo punto
Los azulgrana han escalado posiciones en Euroliga y Liga Endesa, donde ahora son quintos y cuartos
- José Ignacio Huguet
Periodista
Hace solo dos meses el aficionado azulgrana estaba instalado en el desánimo pues su equipo no daba síntomas de poder recuperar la competitividad perdida desde la marcha de Sarunas Jasikevicius y Nikola Mirotic en junio de 2023. El Barça más o menos aguantaba el tipo en la Euroliga (noveno con 5-4) pero parecía una sombra en la Liga Endesa (decimoprimero con 2-4) y ni siquiera había llegado a la final de la Lliga Catalana. Por primera vez en décadas, tras dos meses de competición el equipo acumulaba más derrotas (9) que victorias (7).
Pero todo cambió cuando el club, en un movimiento que muchos aficionados llevaban años esperando, logró el regreso al banquillo de Xavi Pascual para relevar al destituido Joan Peñarroya. El técnico que llevó al Barça a la segunda Euroliga de su historia en 2010 tomó las riendas a mediados de noviembre y desde entonces ha logrado transformar la cara del equipo de una manera radical que ni los más optimistas podían esperar.
El balance de Pascual tras sus primeros cincuenta días al frente del Barça no puede ser mejor: el equipo ha ganado 14 de sus últimos 17 partidos, un porcentaje excelente (82%) pero que podría ser incluso mejor pues dos de esas tres derrotas llegaron por un solo punto y tras decisiones arbitrales más que discutibles (74-73 en pista del Efes y 72-71 en la del Fenerbahçe).
El Barça ha escalado posiciones en las dos competiciones y ahora es quinto de la Euroliga (13-7) y cuarto de la Liga Endesa (10-4), en la que el equipo azulgrana lleva ocho victorias consecutivas. Hace un año a estas alturas, el Barça de Peñarroya era octavo de la Euroliga (11-9) y noveno en la Liga Endesa (7-8). Precisamente el entrenador de Terrassa regresa este viernes al Palau Blaugrana al frente del Partizan, que le contrató hace un par de semanas como sustituto de Zeljko Obradovic.
En la Euroliga el objetivo es ahora mantenerse en una de las seis primera plazas, las que dan acceso directo a los playoff sin necesidad de jugar la criba del play-in, y si es posible acabar entre los cuatro primeros, lo que otorga ventaja de campo en los cruces. No será fácil porque la igualdad es máxima (dos victorias separan al tercero y el décimo) y el Barça tiene una plantilla más corta que la mayoría de sus rivales directos.
En la Liga Endesa, la meta a corto plazo es seguir entre los cuatro primeros dentro de tres jornadas (final de la primera vuelta) para ser cabeza de serie en la Copa.
Un Barça más serio
Xavi Pascual le ha dado la vuelta al Barça como a un calcetín. El de Gavà ha cambiado muchas cosas pero una sobresale por encima del resto: la defensa. De ser un equipo al que los rivales le anotaban regularmente más de 90 puntos, el Barça ha pasado a no conceder más de 80 en bien pocas ocasiones.
Este cambio de cara atrás no sería posible de no haber logrado Pascual una implicación mucho mayor de sus jugadores, que han creído en la filosofía del nuevo entrenador y están mostrando una versión mucho más esforzada y solidaria que la de inicios de temporada. Mejorando la defensa también se mejora el ataque, pues se rebotea más, se puede correr más y aumentan las canastas fáciles en transición. El talento individual ya existía pero ahora rinde más al desarrollarse en un contexto de mayores facilidades.