El Barça tiene ya cerrados sus dos primeros refuerzos de la temporada. Uno, Tornike Shengelia (33 años), es un jugador consagrado, con una larga trayectoria a sus espaldas, que está brillando como líder del Virtus Bolonia y del que se espera un impacto instantáneo en el Palau. El otro, Myles Cale (26 años), es una apuesta de la dirección técnica, un alero que ha llamado la atención por su buena temporada en el Dolomiti Trento pero sin experiencia en la élite y cuyo fichaje supone un cierto riesgo.
Pero esa es la nueva realidad del Barça, que con Shengelia ha agotado su cupo de fichajes mediáticos de este verano. La situación económica del basket azulgrana es tan precaria que su agenda de futuribles ya no coincide con la de sus grandes rivales de la Euroliga sino con las de los equipos de clase media de la Eurocup.
El Barça se ha encontrado este verano con muchos jugadores con contrato (creciente en algunos casos) y unas bajas (Anderson, Metu, Sarr y la previsible de Fall) que no liberan excesivo dinero para destinar a los futuros fichajes. La renovación de Kevin Punter y el fichaje de Toko Shengelia se han comido buena parte de la bolsa para refuerzos y ahora la dirección técnica deberá hacer juegos malabares para conseguir redibujar un equipo competitivo.
Ya han comenzado
Contactos para alargar los contratos de Brizuela y Parra
El Barça trabaja en la configuración de la próxima plantilla pero también en la de los años posteriores. En ese sentido, el club ya ha iniciado los contactos con Darío Brizuela y Joel Parra para extender sus actuales contratos. El del escolta vasco vence al final de la próxima temporada y el del alero catalán, en el verano de 2027.
En el club azulgrana están muy satisfechos con el paso adelante que han dado los dos internacionales en su segunda temporada en el Palau y la dirección técnica trabaja ya para asegurarse su concurso durante algunos años más, como mínimo. En la última Liga Endesa Brizuela ha promediado 9,6 puntos y 9,2 de valoración y Parra 8,5 puntos y 11, 7 de valoración
El fichaje de Cale ya está en esa línea. Bueno, bonito y barato. Y los que faltan por venir podrían sorprender a la afición azulgrana porque no son el perfil habitual de incorporaciones en las que se mueve el Barça. Dos nombres que están sobre la mesa son, por ejemplo, los de Juani Marcos y Miquel Salvó. El club azulgrana, que controló los derechos del base argentino hasta hace un año, no descarta recuperarlo ahora desde el Girona para apuntalar su línea exterior tras una temporada en la que han sido notables los problemas en la posición de base. Aparte de las bajas de larga duración de Laprovittola y Núñez, Tomas Satoransky ha tenido que jugar el último mes con serios problemas de espalda a causa de la sobrecarga de minutos que había acumulado.
En el caso de Salvó, se trata de un jugador que el Barça considera interesante en caso de que se confirme la retirada de Álex Abrines, algo que desde el club consideran bastante posible. Salvó, de 30 años y 11 veces internacional, acaba contrato con el Dreamland Gran Canaria y se formó en la cantera azulgrana, dos factores que son muy tenidos en cuenta en los despachos del Barça.
De momento no existen operaciones en marcha para fichar a Marcos o Salvó pero ambos sí son opciones que baraja el Barça, opciones que por otro lado dejan claro cuál es el perfil de refuerzo que está rastreando el Barça en los últimos días. Jugadores, en su mayoría nacionales, que estarían destinados en la futura plantilla azulgrana disputar básicamente la Liga Endesa, descargando así de minutos a otros jugadores de más peso que podrían centrarse más en la Euroliga.
Contando a Shengelia y Cale, el Barça tiene actualmente a doce jugadores con contrato para la próxima temporada. La búsqueda principal en estos momentos es la de un pívot que sustituya a Youssoupha Fall, cuya continuidad no se contempla como primera opción aunque no se descarta extenderle una oferta de renovación si el Barça no encuentra un ‘center’ que le mejore sin salirse del reducido presupuesto existente.
La idea del club es tener al menos 14 jugadores en la primera plantilla, los mismos que esta temporada, y si es posible alguno más, ya que la Euroliga tendrá cuatro partidos más tras haberse ampliado el número de participantes de 18 a 20.
Desde la cantera ya no podrán venir a reforzar al primer equipo Raúl Villar ni Mathieu Grujicic, que como Dame Sarr dan el salto al basket universitario. Quien tiene más opciones de acabar completando entrenamientos y convocatorias es el pívot Sayon Keita, que ya lo ha hecho en este final de temporada, e incluso el prodigio de 13 años Mohammed Dabone, al que se le está gestionando ya un permiso especial de trabajo para menores de 16 años.


