Sarunas Jasikevicius señaló minutos después de la derrota en la final de la Liga Endesa que el Barça había realizado “una buena temporada”, aunque “quizás no hemos podido rematarla”. Minutos después, Nikola Mirotic se expresó en términos bien diferente a los de su entrenador, señalando que “la temporada ha sido un fracaso, somos el Barça y no vale con ganar solo un título”.
Saras puede decir lo que quiera pero la sensación en el barcelonismo es que se cierra un curso decepcionante. Sí, el Barça ha ganado un título (la Copa), ha llegado a la final en otras dos competiciones (Liga Endesa y Supercopa) y a las semifinales en la otra (Euroliga), pero la vara de medir en el deporte de elite no son tanto los resultados en sí como la respuesta a las expectativas. Y ahí el Barça ha estado claramente por debajo de lo esperado.
El Baxi Manresa ha firmado una excelente temporada sin haber ganado nada porque ha estado muy por encima de lo que se esperaba de él. El Barça, sin embargo, estaba construido para ganarlo todo y, además, la primera mitad de la temporada hacía pensar que podía conseguir sus ambiciosos objetivos. Por eso ahora la decepción es mayor. El equipo azulgrana se ha ido resquebrajando desde la Copa y ha acabado ofreciendo una versión mucho peor que la que mostraba en enero.
No han ayudado las lesiones, con Higgins, Abrines y Oriola perdiéndose muchos partidos y Sanli llegando renqueante a la final. Pero el Madrid todavía ha tenido más bajas y ha sabido sobreponerse a ellas. Lo que realmente le ha pesado al Barça ha sido la pérdida de la unidad interna del grupo. Las recurrentes críticas de Saras a los jugadores tras las derrotas crearon las primeras grietas y la petición del club a varios de sus cracks, técnico incluido, de que se bajaran la ficha para adecuarse a la crisis económica de la entidad enturbió un poco más las aguas. Solo faltó que trascendieran negociaciones de entrada (Vesely, Da Silva) y salida (Davies, Smits) para acabar de alterar el ecosistema positivo en el que había vivido el grupo hasta hace solo unos meses.
Mirotic tiene razón, la temporada del Barça es un fracaso. Porque ha perdido la final de Liga Endesa a pesar de la ventaja de campo, porque perdió la final de la Supercopa tras haber ido 19 arriba tras el descanso y porque el mejor equipo de la Euroliga durante la temporada estuvo muy por debajo de su nivel en el momento de la verdad.
La temporada era buena en marzo, Saras, pero las notas se dan en junio. Por eso Mirotic tiene razón.