Se está disputando en Goteborg el Campeonato Mundial de Atletismo Máster y de entre los ocho mil participantes repartidos en grupos de edades destaca la presencia de un mito del deporte practicando una modalidad que nada tiene que ver con aquella que lo consagró en la década de los 70 y los 80 del siglo pasado, el esquí alpino. A sus 68 años el sueco Ingemark Stenmark se ha apuntado al salto con pértiga y no le teme ni a la gravedad con una garrocha en la mano ni a la competición.
Stenmark se retiró del esquí alpino en 1989, pero su récord de 86 victorias en su carrera se mantuvo hasta marzo de 2023, cuando la estadounidense Mikaela Shiffrin lo rompió. Todavía tiene el récord de mayor margen de victoria en una carrera alpina de la Copa del Mundo, por 4"06, y ganó dos oros olímpicos en Lake Placid'80 y cinco mundiales en eslalon y eslalon gigante.
El considerado mejor esquiador alpino de todos los tiempos lleva menos de un año dedicándose al salto con pértiga y su obsesión es ir mejorando técnicamente. "No es tan importante alcanzar una altura concreta, lo que quiero es saltar bien técnicamente", afirma.
En la final de Masters 65 ha saltado 3 metros, a solo dos centímetros de su mejor marca lograda tres semanas atrás, provocando un aplauso entusiasta del público. La barra subió después a 3.15 y ya fue insalvable para él terminando en décima posición sobre 24 participantes y con ganas de seguir progresando.
