La selección española masculina afronta este miércoles (16:00 horas, esta vez ya en Eurovision Sport) su segundo partido en la fase inicial de la Copa del Mundo de Bucarest. En él se enfrenta en el grupo A ante Francia en un duelo en el que estarán en juego la segunda y la tercera plazas, aunque ambas envían a la ronda de octavos de final.
Tras vencer a España por 12-11 en la jornada inicial, Hungría también ganó ayer a los galos por 15-10 para asegurarse la primera plaza y clasificarse directamente para cuartos. Las eliminatorias sí serán importantes, puesto que tan solo los seis primeros del global obtienen billete para la Superfinal que tendrá lugar del 18 al 20 de abril.
España quiere seguir buscando rodaje con el nuevo reglamento, el cual está provocando una lluvia de goles en cada partido. Se enfrenta de nuevo a un rival galo al que conoce muy bien: Francia y España se vieron las caras en 2024 en la fase de grupos del Europeo (9-6 español), en el partido por el bronce del Mundial (14-10 para España) y en la primera fase de los Juegos de París (10-8 para la selección).
Los franceses también llegan con cambios a esta competición, aunque cuentan con Ugo Crousillat, Thomas Vernoux o Alexandre Bouet como algunos de sus puntales. No están Enzo Khasz, Mehdi Marzouki o Michael Bodegas. España logró frenar a Vernoux en el partido de los Juegos, un aspecto que volverá a ser clave en esta ocasión.
Aunque no será el único. España tendrá el reto de mejorar la ejecución de las nuevas superioridades de quince segundos que le costaron muy caras ante Hungría (2/12). Además, generar opciones de lanzamiento en la boya será determinante para acompañar a una primera línea en la que Bernat Sanahuja y Álvaro Granados asumieron el protagonismo en el choque inicial ante Hungría. Se espera, eso sí, que David Martín siga haciendo cambios y probando distintos sistemas.



