Josep Pedrerol podría dejar Atresmedia y fichar por RTVE: su contrato concluye el 19 de julio
TELEVISIÓN
Las negociaciones con el grupo no han cristalizado en un acuerdo definitivo, según 'AS'

- Redacción
Barcelona
En el panorama de la televisión deportiva española, Josep Pedrerol, a sus 60 años, se ha consolidado como una figura omnipresente y determinante. Su estilo directo y su capacidad para generar debate le han convertido en uno de los comunicadores más influyentes del sector, especialmente en las franjas nocturnas dedicadas al análisis futbolístico.
Desde hace años, lidera 'El Chiringuito de jugones' en Mega y presenta 'Jugones' en laSexta, formatos que han reforzado su perfil mediático. Su imagen está estrechamente vinculada a Atresmedia, grupo en el que se ha convertido en uno de los rostros más reconocibles y rentables.

Sin embargo, su continuidad no está garantizada. El contrato que lo une al grupo audiovisual finaliza el 19 de julio y las conversaciones para ampliarlo no han cristalizado en un acuerdo definitivo, según adelanta el diario 'AS'. Esta situación ha despertado el interés de otras cadenas que buscan reforzar su oferta deportiva con un nombre de peso.
Según el medio citado, entre los posibles destinos figura Televisión Española, inmersa en un proceso de transformación estratégica. En los últimos meses, la corporación ha sumado perfiles destacados como Andreu Buenafuente y David Broncano, evidenciando su intención de renovar contenidos y atraer nuevas audiencias a sus principales franjas.

La hipotética incorporación del periodista encajaría en el impulso que RTVE quiere dar a sus espacios deportivos, especialmente tras reforzar Teledeporte con el fichaje de Felipe del Campo. Además, la posesión de derechos del Mundial, partidos en abierto de LaLiga y encuentros de Champions amplía el margen para nuevas propuestas.
Mientras tanto, en Atresmedia mantienen la confianza en una renovación basada en la relación profesional construida durante años. Desde el entorno del presentador admiten que atraviesa un periodo de incertidumbre, marcado por la presión negociadora. Su futuro inmediato sigue abierto, en un mercado donde los movimientos estratégicos pueden cambiarlo todo.

