Tensión en Texas: Drones del narco mexicano paralizan vuelos en El Paso Airport
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El Paso fue cerrado brevemente tras la entrada de drones mexicanos al espacio aéreo

- Redacción
Barcelona
Un par de drones que, según autoridades de Estados Unidos, venían del lado mexicano y estarían ligados al crimen organizado, bastaron para que se activaran todas las alertas en el Aeropuerto Internacional de El Paso, Texas. El tráfico aéreo se detuvo en seco.
Los aparatos no tripulados fueron detectados sobrevolando espacio aéreo estadounidense, lo que desató un operativo exprés: el Pentágono intervino, los drones fueron neutralizados y, tras un rato de tensión, la calma regresó a la zona.
Un funcionario de la era Trump, que habló con The Independent, confirmó que los drones mexicanos sí “se metieron” a territorio aéreo gringo.
En automático se encendieron los protocolos de seguridad, especialmente en una franja que ha estado bajo lupa durante años por su cercanía con el narco.

Cierre exprés, alerta máxima
La Administración Federal de Aviación (FAA) no se anduvo con rodeos: ordenó el cierre del espacio aéreo en un radio de 10 millas náuticas alrededor del aeropuerto, desde el nivel del suelo hasta los 18 mil pies. Es decir, nadie volaba.
“No hay amenaza para la aviación comercial. Todos los vuelos se reanudarán con normalidad”, informó la agencia cuando todo volvió a su cauce.
Eso sí, durante varias horas se suspendieron:
- Vuelos comerciales
- Aviones de carga
- Servicios de aviación privada
El aeropuerto, mientras tanto, pidió paciencia y recomendó a los pasajeros contactar directamente a sus aerolíneas.
Como suele pasar, los más afectados fueron quienes ya estaban en sala de espera o a punto de abordar.
Narco-drones: nueva herramienta, viejo problema
El uso de drones por parte de grupos criminales mexicanos no es nuevo. Se han vuelto piezas clave para espiar, mover mercancía o, en casos más extremos, lanzar ataques.
Lo que sí sorprende es que esta vez lograron poner en pausa el cielo texano, aunque fuera por poco.
El incidente deja claro que, cuando se trata de seguridad aérea y frontera con México, cualquier objeto volador no identificado puede convertirse en motivo de cierre inmediato. Una escena digna de película, pero con consecuencias muy reales.