La inflación en Estados Unidos se mantiene estable en febrero, pero el petróleo vuelve a sembrar dudas
ECONOMÍA
La inflación en Estados Unidos se mantuvo en 2.4 % anual en febrero, sin cambios respecto a enero y en línea con lo esperado

- Redacción
USA
Los precios en Estados Unidos avanzaron a un ritmo moderado en febrero, una señal que, al menos por ahora, da cierto respiro tras un largo periodo de inquietud sobre la evolución de la inflación.
Sin embargo, el alivio llega acompañado de nuevas incógnitas. El repunte de la tensión en los mercados energéticos, alimentado por el inicio del asalto militar conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, vuelve a ensombrecer las previsiones.
En lo inmediato, los datos no muestran un deterioro claro. La inflación sigue moviéndose en una dirección que, lentamente, parece acercarla al objetivo del 2 % que la Reserva Federal considera compatible con una economía estable.
Pero la sensación entre analistas es que el equilibrio sigue siendo frágil y depende, en buena medida, de factores externos.
Las cifras publicadas el miércoles por el Departamento de Trabajo reflejan esa calma relativa. En los doce meses hasta febrero, el índice de precios al consumidor aumentó un 2.4 %.
La cifra repite exactamente la tasa registrada en enero y coincide con lo que la mayoría de economistas había anticipado.
Un pequeño repunte en el ritmo mensual
Si se observa el comportamiento mes a mes, el movimiento fue ligeramente más intenso que el del inicio de año.
En febrero, los precios subieron un 0.3 %, una décima más que el aumento registrado en enero.
Buena parte de ese incremento provino del encarecimiento de la energía y de los alimentos, dos categorías que suelen reaccionar con rapidez a cambios en los mercados internacionales.
Cuando estos precios se mueven, el efecto suele trasladarse con rapidez al indicador general.
La inflación subyacente se mantiene firme
Al excluir esos componentes más volátiles (energía y alimentos), la imagen cambia poco.
La llamada inflación subyacente, que los economistas siguen con especial atención para detectar tendencias más duraderas, se mantuvo en el 2.5 % anual. Es exactamente el mismo nivel que en enero.
Dentro del detalle del informe hubo movimientos en distintas direcciones.
Algunas partidas registraron aumentos visibles, como los billetes de avión o ciertos productos para el hogar, incluidos revestimientos para ventanas y suelos.
Al mismo tiempo, otros artículos que suelen verse afectados por los aranceles comerciales, entre ellos los juguetes y el calzado, mostraron una moderación en sus precios.
Señales leves de enfriamiento
El dato mensual de la inflación subyacente aporta una pista interesante. Entre enero y febrero, este indicador avanzó un 0.2 %, ligeramente por debajo del 0.3 % observado el mes anterior.
No es un cambio drástico, pero sugiere que las presiones inflacionarias podrían estar perdiendo algo de intensidad.
Aun así, el panorama dista de estar completamente despejado. Los mercados energéticos atraviesan un momento de volatilidad y el desarrollo de las tensiones geopolíticas podría alterar el comportamiento de los precios en los próximos meses.
Si el petróleo continúa encareciéndose o la incertidumbre internacional se intensifica, la inflación podría volver a sentir ese impacto.