Tom Aspinall siempre supo el destino de su futuro. La UFC anunció anoche, en la rueda de prensa de su evento en Bakú y a través del propio Dana White, que Jon Jones ponía fin a su carrera como artista marcial mixto profesional. El suceso no sorprendió a la gran mayoría de fanáticos de la disciplina alrededor del globo, en algo que Honey Badger ya predijo allá por agosto del año 2024, en una de sus entrevistas con Michael Bisping: el de Mánchester aseguró que iba a retirar a Bones sin ni siquiera pelear contra él.
"No hay opción alguna, en todo el planeta Tierra, de que él vaya a pelear conmigo. No hay ninguna posibilidad. Yo voy a retirar a Jon Jones sin ni siquiera pelear con él", manifestó Honey Badger en una de sus intervenciones junto a la leyenda de la UFC, meses después de vencer a Curtis Blaydes en su defensa titular del cinturón interino del peso pesado, una correa que ha sido el argumento principal para que Dana White otorgue el campeonato mundial vacante al aspirante de Mánchester.
Tras múltiples faltas de respeto por parte de la UFC hacia Tom Aspinall y un claro trato favorable hacia Jon Jones, la retirada de Bones acaba por desbloquear una situación que comenzaba a estar enquistada. La empresa de Dana White ya dijo 'no' a la opción de arrebatar a Jon Jones el título, pese a estar más de un año en el dique seco por una lesión en el pectoral, y forzó a Honey Badger a tener que adquirir un interino cuando nadie más tenía mejores registros dentro de la división.
No conformes con el camino que ellos mismos trazaron para Aspinall, la UFC forzó al inglés a tener que defender su corona interina y, con ello, llegar a superar el récord histórico de días con dicha correa. El trato especial por parte de la compañía era más que notorio y, después de que Jones acabara con Stipe Miocic a finales de 2024 y de que la única opción viable que tenía Bones para regresar fuera Honey Badger, la situación entró en un bucle incontrolable que ha terminado con la retirada del que es, para muchos entendidos, el más grande artista marcial mixto en la historia.
Ahora es el turno de Tom Aspinall. La UFC necesitaba un campeón de peso pesado activo, con ganas de defender su correa y de hacer historia dentro del octágono más exigente del mundo. El inglés, que representa el mayor talento de los últimos años dentro de la división de los completos, apunta ya hacia sus nuevos retos después de la retirada de Jon Jones, donde nombres como Ciryl Gane, Volkov o Jailton Almeida comienzan a sonar como primeros retadores al título de la era Honey Badger.


