Este miércoles 19 de noviembre, después de que varios expertos hayan alzado la voz ya para tratar este mismo problema, Josep Maria Claria, coordinador del sector apícola de la Unió de Pagesos, intervenía en 'El món a RAC1' para explicar el motivo por el que nuestras abejas están en grave peligro.
"Nos podríamos quedar sin abejas, sin miel, esa que hacemos tan bien, sin apicultores y, lo que es muy grave, sin biodiversidad. Tenemos a la Vespa velutina (avispa asiática) avanzando cada año a una velocidad de 80 kilómetros. Se está expandiendo como una mancha de aceite por toda Europa y, lo que nos afecta a nosotros, por toda Catalunya", advertía el apicultor en el programa.
Imagen de la avispa asiática que se está expandiendo por Catalunya
"No sufras, no nos quedaremos bajo mínimos. Acabaremos trayendo miel de otros países, como China o de donde sea. Pero, además, de eso, es un problema grave. La avispa asiática entró en Catalunya el 2012 y no hemos hecho nada. Desde las administraciones se han limitado a observar. Es muy triste. Es muy difícil pararla, casi imposible. Pero yo creo que se tiene que hacer todo lo que esté en nuestras manos para conseguir pararla", avisaba el experto.
"Esta nueva especie entró por Francia el 2004. Vino del sureste asiático. Era una sola avispa, un solo individuo. Un solo individuo en 2004 se ha convertido en una multitud ahora. Se alimenta básicamente de abejas durante una etapa de su vida y ahora, un poco después, de miel, de azúcares. Puede ir a la miel de las abejas, a las uvas o a un contenedor donde haya restos de un helado. O, si estamos en una terraza, puede venir a quitarnos el azúcar del café", comentaba.
"De esta especie, cuando llega el otoño, desaparecen todos los individuos y solo queda la reina, que se esconde en algún sitio para pasar el invierno. Y, en primavera, de un solo individuo se vuelve a crear una población que puede ser de 40.000, 50.000 o 200.000 avispas en un nido", explicaba el coordinador de la Unió de Pagesos.
"Estas avispas son mucho más grandes que las normales. Y si probamos la picadura, es mucho más fuerte. El problema es que ahora, cuando hace frío, es cuando hay más avispas. ¿Qué ocurre? Que nuestra abeja ahora se tiene que dedicar a buscar reservas de néctar, de miel, para pasar el invierno. Claro, no pueden salir de las cajas porque las otras las están esperando fuera. Entonces, o se nos mueren ahora o en invierno por falta de miel", aseguraba.
Imagen de recurso de un recipiente con miel
"La Generalitat, concretamente el Departament de Territori, en el 2012, cuando entró la avispa, nos dijo que era algo imparable, que no se podía hacer nada y que para estas fechas habría invadido Catalunya. Y lo adivinaron, ahora la tenemos por toda Catalunya. Pero no se ha hecho nada. Ahora, la idea que tenemos los apicultores es capturar a la reina que queda con trampas selectivas. Si podemos, es un nido menos que tenemos el próximo año", proponía Claria en el programa.


