Serena Williams se marchó de Wimbledon 2021 llorando porque tuvo que retirarse a los seis juegos de su primer partido. Nadie podia imaginar entonces que no volvería a disputar un individual hasta doce meses después, en el mismo escenario.
Con los dos partidos de dobles de preparación en Eastbourne la semana pasada, a sus 40 años, la heptacampeona de Wimbledon, vencedora de 23 títulos de Grand Slam, regresó al individual con una nueva derrota, ante la francesa Harmony Tan por 7-5, 1-6 y 7-6 (10-7) en 3h.10'.
Dramática, agónica, resultó el adiós de la norteamericana, otrora número uno mundial y ahora la 1.204 en el ranking de tanta inactividad. Celebró un 'break' para servir para partido con 5-4 como si ya tuviera atada la victoria. Se equivocó, no aguantó su servicio.
Con mucha determinación sobrevivió a una bola de match con 5-6. Insistía en hacer valer su experiencia sobre la debutante Tan, 24 años y nº 115, una tenista más de mano que de fuerza. Casi fundida físicamente, pero con mucho talento, Serena Williams se adelantó 4-0 en el 'supertiebreak'.
Tampoco bastó. Tan no se asustó, vio que el umbral de resistencia física de Serena se había saturado, y fue a por ella hasta hacer doblegar la rodilla a una leyenda de este deporte.
Tan tendrá como próxima rival a la española Sara Sorribes, 25 años y nº 45 mundial, con una buena opción para acceder por vez primera a los dieciseisavos de Wimbledon.


