Italia se erigió este domingo como gran dominadora del tenis masculino (y también es campeona de la Billie Jean King Cup en chicas) tras derrotar a España en la gran final de la Copa Davis. Lo hizo en una final marcada por la ausencia de los puntales de ambos equipos, sin Jannik Sinner ni Carlos Alcaraz en liza, pero también sin Lorenzo Musetti ni Alejandro Davidovich.
Italia estaba clasificada directamente esta temporada para la fase final, por lo que ni Sinner ni Musetti han disputado un solo minuto de la competición de 2025. Por ello, ni el uno ni el otro suman una Copa Davis a su palmarés que sí incorporan Matteo Berrettini, Lorenzo Sonego, Flavio Cobolli, Simone Bolelli y Andrea Vavassori, el quinteto italiano en la fase final.
En ella, Italia cerró por la vía rápida sus tres eliminatorias, en las que Berrettini y Cobolli ejercieron como elección individual del capitán Filippo Volandri. Se quedaron a cero Lorenzo Sonego, el gran comodín italiano, y los especialistas en dobles Bolelli y Vavassori.
Esta última es una situación repetida para Italia en los últimos años. En 2024, el país transalpino, clasificado también para la fase final como defensor del título, se proclamó campeón tras derrotar por 2-1 a Argentina, por 2-0 a Australia y por 2-0 a Países Bajos. Entonces, con Jannik Sinner como fijo en los individuales, Lorenzo Musetti y Matteo Berrettini se alternaron en ellos, pero el único doble lo jugaron Sinner y Berrettini. Bolelli y Vavassori, que completaban el quinteto, fueron campeones también sin jugar.
Pero no era la primera ocasión en la que esto sucedía, porque ya en 2023 se había visto ese patrón. Por entonces, Italia disputó la liguilla de la fase final, separada de las eliminatorias decisivas, con derrota contra Canadá (3-0) y con victorias ante Chile (3-0) y contra Suecia (2-1). En ella sí jugó dos partidos de dobles Bolelli (uno ganado y otro perdido), pero al llegar las eliminatorias empezó a marcarse ese patrón: Sinner y Sonego formaron la pareja de dobles italiana en los dos duelos que se resolvieron de esta manera. Vavassori entonces no fue convocado para las eliminatorias de la fase final, pero sí para la liguilla: completó el equipo porque se ausentó en ella Jannik Sinner. Eso sí, el resultado fue el mismo, puesto que fue campeón sin jugar un solo minuto.
Una gran muestra del fondo de armario de Italia, que ha ido variando de jugadores para ganar las tres ensaladeras y que ha visto cómo, por las circunstancias personales de Sinner y de Musetti, los únicos fijos en el equipo son los que menos han jugado: apenas dos partidos Bolelli y ninguno de ellos en las eliminatorias por el título y, directamente, ninguno Vavassori. Son los únicos dos tricampeones italianos, con dos títulos para Sinner, Musetti, Arnaldi, Sonego, Cobolli y Berrettini. El fondo de armario de una Italia con los roles definidos impresiona y amenaza con seguir marcando una era.



