Montecarlo, primera parada en el Tourmalet particular de un exigido Alcaraz
TENIS


- Iván Ronda
Periodista
Llega la hora de la verdad para Carlos Alcaraz. Tras los tropiezos en la gira norteamericana de marzo, donde cayó en semifinales de Indian Wells ante Daniil Medvedev y en tercera ronda de Miami frente a Sebastian Korda, el murciano afronta uno de los momentos clave de la temporada con la llegada de la tierra batida.
Descansado y en plena forma tras unos días de intenso entrenamiento en Murcia junto a Martín Landaluce, Alcaraz tiene la mirada puesta en el Masters 1000 de Montecarlo, primera parada de una intensa y ambiciosa gira en la que, además, tiene previsto jugar el Barcelona Open Banc Sabadell - Trofeo Conde de Godó, el Mutua Madrid Open, el Masters 1000 de Roma y Roland Garros.
Todo ello con la presión de tener que defender los 4.330 puntos logrados el año pasado, cuando ganó en Montecarlo, Roma y París, además de alcanzar la final del Godó, ante el asedio de un enrachado Jannik Sinner que, tras imponerse en Indian Wells y Miami, tiene a tiro arrebatarle el número 1 al español.
Ambos dependen de sí mismos en Mónaco. A Alcaraz le vale con hacer un mejor resultado que Sinner, quien sería nº 1 siendo campeón del torneo o si hay un tropiezo serio del español que, como cabeza de serie, entrará en competición en segunda ronda, el martes o el miércoles.
Será, nuevamente, el gran duelo de un torneo que se presenta con numerosas bajas. La más significativa será la de Novak Djokovic, que ha decidido tomarse unos días más antes de iniciar la temporada de tierra y no volverá a la competición hasta Madrid. Tampoco estarán en tierras monegascas jugadores de la talla de Taylor Fritz, Ben Shelton, Jack Draper, Sebastian Korda, Frances Tiafoe, Learner Tien, Brandon Nakashima, Tommy Paul, Arthur Fils o Alejandro Davidovich, finalista en el año 2022.
El torneo monegasco busca suplir, aunque sea en parte, esas ausencias con invitaciones a jugadores del nivel del suizo Stan Wawrinka, un excampeón que se retira esta temporada, y el italiano Matteo Berrettini.

