Rybakina pone el foco en la cabeza: "Tenía que parar y cambiar mi actitud"

TENIS

La kazaja analizó la victoria frente a Jessica Pegula en cuartos de final del Open de Miami e incidió en el cambio de 'chip' que le permitió lograr la remontada

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Rybakina alcanzó las semifinales del WTA 1000 de Miami después de remontar a la estadounidense Jessica PegulaJim Rassol / Ap-LaPresse
  • Anna de Riquer

Elena Rybakina firmó un triunfo de carácter en el Open de Miami tras superar a la estadounidense Jessica Pegula (2-6, 6-3 y 6-4) en un duelo exigente que la obligó a reaccionar rápidamente tras un inicio complicado, rehaciéndose a tiempo para darle la vuelta al encuentro y asegurar su presencia en las semifinales del torneo.

Más allá del resultado, Rybakina dejó en la cancha de Miami una reflexión reveladora sobre su juego. La kazaja, actual número dos del mundo, no se detuvo tanto en el marcador como en el proceso mental que le permitió reconducir un partido que, por momentos, parecía que se le escapaba de las manos.

Lejos de esconder sus dudas, Rybakina reconoció con naturalidad que el principal problema estuvo en su gestión emocional: "Estaba frustrada con mis errores y jugando con demasiada prisa", explicó, al describir una sensación de descontrol que le impedía encontrar soluciones sobre la pista. El punto clave, según su propio análisis, no fue un golpe concreto ni un ajuste de técnica, sino una simple pausa: "En el segundo set necesitaba parar, respirar hondo y cambiar la actitud", señaló.

Rybakina incidió en la importancia de no precipitarse durante los puntos, un aspecto que considera clave en su evolución: "Intenté tomarme más tiempo y no correr tanto en los intercambios". Un equilibrio que le permitió competir con mayor control ante Pegula.

En ese proceso, la kazaja también introdujo pequeños matices en su juego, como las subidas a la red, más fruto de la intuición que de un plan ya preestablecido: "Probé a ir hacia adelante un par de veces, tuve algo de suerte, pero funcionó", admitió Rybakina

Otro de los factores que destacó fue la dificultad de ajustarse a las condiciones. La transición entre partidos nocturnos y el horario diurno influyó en sus sensaciones. "No era la misma pista ni las mismas condiciones, y eso también cuenta", explicó, subrayando la importancia de esa adaptación constante en el circuito WTA.

Pese a todo, Rybakina mantuvo una visión equilibrada incluso tras la victoria. Lejos de conformarse, insistió en identificar aspectos a mejorar. "Hay cosas positivas, pero también existen errores que no deberían repetirse", afirmó.

Con ese enfoque, la kazaja afronta ahora un nuevo reto de máxima exigencia. En semifinales se medirá a Sabalenka, en un duelo que vuelve a enfrentar a dos de las grandes dominadoras del circuito.

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