

- Ángel Rigueira
Redactor Jefe | Polideportivo
Menudo estropicio de Jannik Sinner, 24 años y nº 2 mundial, en el torneo ATP 500 de Doha. Lo rompe todo. No dejó ni rastro del checo Tomas Machac en su debut, hizo añicos al australiano Alexei Popyrin, 26 años y nº 53, también en dos sets. Sin su máximo nivel, que tiene intención de subir según se sucedan las rondas, porque juega al día, pero también a la posible final del sábado contra el español Carlos Alcaraz, cuando habrá que llegar listo para la batalla.
Sinner se impuso por 6-3 y 7-5 (1h.24') a Popyrin. Sin brillo, con la efectividad de costumbre. Una máquina que se pone en marcha desde el saque. Si le funciona, el italiano se agazapa silencioso, se siente seguro para esperar el momento de morder al resto.
Más cuando delante tenía a un rival que se caracteriza por su buen servicio. Sinner ganó 45 de 58 puntos con el suyo, no concedió una sola bola de 'break'. Él tuvo bastante con un par, que convirtió para llevarse el primer set y protagonizar el ataque definitivo con la rotura que le adelantó 6-5 para cerrar con todo a favor la clasificación.
Más exigencia aún le espera a Sinner en los cuartos de este jueves. Delante, el checo Jakub Mensik, recuperado a la lesión abdominal que provocó su baja en los octavos de final del Open de Australia, que no pudo jugar contra el serbio Novak Djokovic. Campeón en el inicio de curso del ATP de Auckland, ha ganado 10 de sus 12 encuentros.
A sus 20 años, 16º ATP, Mensik representa un peligro mayúsculo, especialmente en pista dura, que también es el territorio natural de Sinner, que no tiene referencias en partido oficial con su nuevo adversario centroeuropeo. Partido inédito.
Sinner finiquitó a Popyrin manteniendo la racha de ganar con cierta comodidad a los rivales claramente inferiores. Su racha contra oponentes fuera del top-50, es de 50-0. Comenzó después de perder ante Dusan Lajovic en Cincinnati 2023. Mensik superó al chino Zhizhen Zhang por 6-3 y 6-2. Muy, muy interesante.

