Polémica con el anuncio de Serena Williams durante la Super Bowl y el campeón del Godó sale en su defensa: "No hay una forma correcta o incorrecta aquí. No deberíamos avergonzar a nadie por esto"
TENIS


- Iván Ronda
Periodista
La pasada Super Bowl, celebrada el pasado domingo en Santa Clara (California) y que finalizó con la victoria de los Seattle Seahawks, fue noticia más por lo que sucedió en el descanso que por el partido en sí, y esta vez no nos referimos a la actuación de Bad Bunny.
La protagonista de la última polémica es Serena Williams, y lo es por ser la imagen de un controvertido anuncio emitido en el entretiempo.
Se trata de un producto para perder peso basado en una hormona producida naturalmente en el intestino que regula el azúcar en la sangre y el apetito y que permite controlar la glucosa y genera saciedad prolongada y digestión lenta.
En el anuncio Serena aparece inyectándose el producto y presumiendo de su pérdida de peso, unos 14 kilos en los últimos meses, un mensaje que muchos han considerado perjudicial para la sociedad.
Sin embargo, también hay quien ha salido en su defensa dentro del circuito, como Holger Rune. El vigente campeón del Godó justificó el anuncio en pos de la salud.
"Tener sobrepeso conlleva un riesgo para la salud, al igual que el alcohol... Buscar ayuda para superar desafíos personales es siempre lo correcto. Creo que es genial que Serena no finja que esto sucedió de la noche a la mañana, sino que informe abiertamente sobre lo que hizo para alcanzar sus metas personales en cuanto a su cuerpo" aseguró el danés.
"No hay una forma correcta o incorrecta aquí, solo la que sea buena para ti... No deberíamos avergonzar a nadie por esto" añadió el jugador, que se recupera de la grave lesión en el tendón de Aquiles que le apartó de las pistas hace unos meses.
Además de por el anuncio, Serena Williams también fue noticia en las últimas horas por los rumores sobre su posible regreso a las pistas.
Y es que en las últimas horas algo ha cambiado. La exnúmero 1 del mundo ha sido incluida en la lista de elegibles para volver al tenis a partir del 22 de febrero por el organismo de control antidopaje de este deporte (ITIA), un paso imprescindible en caso de querer volver a competir.
La tenista de 44 años, que ganó su último título de Grand Slam en individuales en 2017 y no ha competido desde el US Open de 2022, causó sorpresa a finales del año pasado al volver a incorporarse al grupo de control antidopaje del tenis, aunque en ese momento negó que esa decisión significara que se estuviera preparando para volver al deporte que dominó durante casi dos décadas.

