

- Ángel Rigueira
Redactor Jefe | Polideportivo
6-0 y 6-1 en 64 minutos. Una masacre. Histórica porque no era ni una ronda de adorno ni una pachanga entre jugadores anónimos sin trascendencia. Al contrario, un escenario imponente como el Campo Centrale del Foro Itálico, lleno con 10.500 espectadores, acogiendo a dos figuras internacionales en una eliminatoria de postín como unos cuartos de final de todo un torneo Masters 1000 ATP, una plaza tan histórica como Roma.
Y, sin embargo, sí, 6-0 y 6-1, sin mediar lesión o accidente alguno. Simplemente, la sublimación de las cualidades del número uno mundial del tenis masculino. Ni tres meses de parón obligado han frenado su ambición o han mellado sus características. Muy al contrario, ha aprovechado el tiempo para completar sus excelencias y alimentar su pasión por el tenis.
Excelso Jannik Sinner, a sus 23 años acariciando lo que debe ser la perfección en una cancha de tenis. Por minutos la alcanzó, para desgracia de todo un nº 7 mundial, doble finalista en Roland Garros y reciente campeón del Masters 1000 ATP de Madrid.
Sumaba el noruego Casper Ruud nueve victorias consecutivas, pero se vio tan superado por Sinner que celebró su primer juego en el partido, después de un parcial favorable al italiano de 8-0, como si de un título se tratase.
47 minutos de castigo, risa floja de Ruud cuando puso el 2-1 en el segundo set. Misericordia de los tifosi italianos, que aplaudieron a rabiar al escandinavo por ese 'game', una hazaña ante su intocable ídolo, que disputará la semifinal contra el estadounidense Tommy Paul, vencedor del polaco Hubert Hurkacz por 7-6 (4) y 6-3.
Será la segunda del viernes, no antes de las 20:30 horas. En la sesión diurna, no antes de las 15:30 horas, choque entre Carlos Alcaraz y el italiano Lorenzo Musetti. Cuatro supervivientes por ser el nuevo campeón de Roma.
Italia sueña con un pleno, incluyendo en féminas a la finalista Jasmine Paolini, pero Alcaraz representa una serie amenaza. Y Paul repite presencia en 'semis' de un año a otro. Mucho que competir, aunque Sinner haya metido miedo a todo el circuito con su exhibición.
Metió un 6-0 a uno de los mejores del mundo en tierra en 27 minutos, sumando 25 de 32 puntos. Dibujó la paliza desde unos primeros siete puntos consecutivos. No ganados. Más que eso, pulverizados. Un recital de Sinner.
Amenazó con una bicicleta para Ruud, que ya hizo mucho evitando el aún más sonrojante 6-0 y 6-0. Alucinó Casper, ni se inmutó Jannik. Se está acostumbrando a hacer de lo imposible lo cotidiano. Son 25 partidos ganados consecutivamente, el noveno jugador con mejor racha en ATP.

