El super scooter retro futurista yanqui que parece un autochoque, muy curioso y con avanzadas soluciones técnicas
CURIOSIDADES
Un scooter que fue muy adelantado a su tiempo con el uso de transmisión por CVT
Las soluciones para mejorar la movilidad urbana no surgieron exclusivamente de Europa tal y como lo prueba este curioso scooter americano, el desconocido Salsbury Model 85.
Mientras Europa intentaba ponerse en pie tras la Segunda Guerra Mundial con soluciones de movilidad como la Vespa, en Estados Unidos, Foster Salsbury también tuvo la misma visión, pero no solo como una herramienta de transporte, sino como una pieza de ingeniería, aerodinámica y confort.
El Salsbury Model 85 de 1947 representa el cenit de esa visión, siendo un modelo que, setenta años antes del dominio de los "megascooters", ya dictaba las reglas de la transmisión moderna.
La democratización del CVT
Ensamblado en California por la empresa Northrop Aircraft Company, el corazón del Model 85 era un sencillo motor monocilíndrico de cuatro tiempos y válvulas laterales, refrigerado por aire forzado y con arranque por patada, con una cilindrada de aproximadamente 320 c.c. que entregaba unos discretos, pero solventes 6 CV.
Era todo un maxiscooter en ese momento, porque la Vespa europea solo cubicaba 98 c.c. Sin embargo, su verdadero hito mecánico no estaba en el motor, sino en su transmisión. No en vano lo apellidaron "Super-Scooter".
El Model 85 utilizaba la "Salsbury Drive", una de las primeras aplicaciones comerciales de una transmisión variable continua (CVT) por poleas y correa. Este sistema eliminaba la necesidad de cambio manual, permitiendo una aceleración lineal y sencilla. Para un usuario de automóvil acostumbrado a las cajas de cambios automáticas de la época, el Salsbury era lo más parecido a conducir un "coche de dos ruedas".
Otro detalle es que, pesar de ser un scooter, la transmisión final era por cadena a través de una gran corona trasera cuyo diámetro igualaba al de la llanta de 10”.
Como un automóvil
A diferencia de la Vespa (que nacería en 1946), el Salsbury apostaba por la estabilidad longitudinal con una inusual distancia entre ejes, muy larga para la época, pero que mermaba su manejabilidad en maniobras complicadas.
Otra curiosidad es que su extraño manillar de tubo -que incluía el velocímetro en su estructura y se acercaba al conductor- estaba limpio, no tenía ni manetas de freno ni siquiera un puño de gas.
El acelerador y el freno se operaban mediante pedales en el lado derecho de la plataforma reposapiés, como si fuese un automóvil, lo que facilitaba que los conductores de coche se familiarizasen de inmediato con el scooter.
Estética de streamliner
Visualmente, el Model 85 es una escultura de acero con chasis plano sobre el que se atornilla la carrocería que da soporte al asiento y el carenado frontal de la dirección y la rueda. Su frontal bulboso y su zaga fluida, emulando la aerodinámica forma de una gota de agua, le otorgan un coeficiente aerodinámico muy avanzado para 1947. No faltan las entradas de aire laterales en la parte trasera para refrigerar el motor.
Las ruedas tienen anclaje lateral con una curiosa horquilla monobrazo de tipo aviación en la delantera, con el muelle en el eje de la dirección, y monobrazo basculante en la trasera.
Es un scooter de plataforma plana que luce un diseño integral tipo streamline, como un siluro o scooter bala cazarrécords inspirado en la aeronáutica, que envuelve completamente la mecánica. Su enorme “carrocería” de chapa de acero esconde un gran hueco en el colín para transportar objetos, y gracias a su “capó” trasero pivotante -que incluye el depósito de gasolina, muy ingenioso- facilita el acceso al motor para su mantenimiento.
Los curiosos “parachoques” cromados del frontal -con “corbata“- y en los laterales traseros más el asiento tipo "silla" subrayan su vocación de vehículo de lujo dentro del segmento ligero.
Otro detalle destacado es que la carrocería oculta prácticamente las dos ruedas, por lo que, según en que ángulo lo observas, parece un auto de choque o una moto scooter volador digno de un comic de Flash Gordon. La versión De Luxe incluía un escudo frontal de mayores dimensiones y con pantalla derivabrisas.
Aunque su éxito comercial fue limitado (se fabricaron menos de 1.000 unidades en variantes Standard y De Luxe, antes del cese de producción en 1948), su influencia es innegable. El Salsbury Model 85 demostró que el scooter podía ser un vehículo sofisticado y tecnológicamente ambicioso, a la vez que práctico.
Actualmente, en la última subasta de Las Vegas 2026 de Mecum, se alcanzaron pujas entre los 5.000 y los 29.000 dólares, dependiendo del estado o de la variante, siendo la versión con sidecar la más rara y cara. De la versión De Luxe solo se tiene conocimiento de la existencia de una unidad actualmente.
Hoy, cada vez que giramos el puño de un scooter moderno y la transmisión CVT reacciona, estamos utilizando una tecnología que Foster Salsbury ya perfeccionó hace casi ocho décadas. Un visionario californiano que anticipó el futuro del scooter.