Márquez contra todos

MOTOGP 2024

La fortuna sonríe a los valientes, o eso dicen...

Marc Márquez tomó este otoño la que ha sido probablemente la decisión más compleja y dura de su vida: abandonar al equipo más potente del mundo -y con él, un sueldo muy elevado- por una aventura en un equipo privado, habrá sido de todo menos fácil.

Si a eso añadimos que la fábrica madre de ese proyecto, Ducati, no estaba a favor de su llegada, que deberá luchar -con una moto inferior a las oficiales- contra otros siete rivales de la misma marca –empezando por su propio hermano- amén del resto de oponentes, el reto cobra aún mayores dimensiones.

El entorno tampoco le es favorable. Ya hemos dicho que Ducati no estaba por la labor de la incorporación del catalán. Márquez no estuvo presente en la celebración que Ducati ofreció a sus fans en el Unipol Arena de Casalecchio di Reno por los éxitos conseguidos (no acudió por tener contrato con Honda hasta el 31 de diciembre). 

Todos los pilotos de la marca boloñesa que salieron al escenario, incluidos Jorge Martín y Álvaro Bautista, fueron aplaudidos, ovacionados en el caso de Pecco Bagnaia. Cuando se nombró a Marc Márquez por megafonía como futuro piloto de Gresini se escucharon silbidos.

La sombra de Valentino Rossi es alargada, y lo acontecido hace ocho años, en la rueda de prensa del jueves previa al GP de Malasia 2015 primero y en la pista el domingo, sigue ardiendo, con una llama que el propio Valentino se encarga de mantener viva. Para la gran mayoría de italianos está claro quién es el malo de esta película.

Para Ducati, tema Marc-Valentino aparte, la llegada del de Cervera representa meter un zorro en su gallinero.

“Para bien o para mal, en el universo Ducati hay muchos pilotos de la VR46 de Rossi, y digamos que la familia Márquez no está bien vista. Todavía va a haber más lío dentro del propio lío”, había dicho Paolo Campinoti, jefe de equipo Pramac Ducati, días antes.

“Quizá tengamos que lidiar con algunos quebraderos de cabeza más”, apuntó el director deportivo de Ducati Corse, Paolo Ciabatti, “pero desde el punto de vista del espectáculo habrá mucho interés, porque Marc es un piloto excepcional -ocho veces campeón del mundo, seis veces campeón de MotoGP- que no gana desde hace mucho tiempo, así que querrá aprovechar al máximo esta oportunidad”.

Aunque se quitó presión de encima: “Márquez no tendrá que ser gestionado por el equipo oficial Ducati. Eso lo deberá hacer Gresini”.

EL CEO de Ducati, Claudio Domenicali, dijo que Marc “crearía confusión dentro de las filas de Ducati” y que el de Cervera “es un piloto de los que buscan el contacto”, y que a él no le gustan este tipo de pilotos. Lo dicho, el primer enemigo está en casa.

Lo que pasó en el test de Valencia posiblemente no sorprendió a nadie. El piloto con más talento y con más hambre de la última década se subió a la mejor moto del momento, y ya en el séptimo giro con su nueva montura marcó el tercer mejor crono. La sonrisa de Marc al regresar a boxes dio la vuelta al mundo.

En Ducati saben perfectamente que no forzó la máquina, y por dos motivos: el primero, porque sólo tenía una moto disponible, y caerse podría haber significado finalizar precipitadamente la prueba. El segundo motivo es que Marc no quería mostrar aún todo su potencial al resto, no todavía. Es un ‘putilla’, según sus propias palabras. Tiempo habrá para eso.

El octocampeón es un piloto de otra época, de aquellos que sólo disfruta ganando y que lucha a muerte por lograrlo, posiblemente el último de una especie. Necesita volver a sonreír, y eso lo logra ganando. ¡Ah! Y quiere dos títulos más por lo menos, ya sabemos por qué. Sabe que la Ducati Gresini le permitirá optar a ambas cosas -sonreír y ganar- o, por lo menos, a dar el primer paso en ese sentido. En 2025 ya hablaremos de otras cosas.

Seguramente toda esta presión intimidaría o pondría nervioso a otro tipo de piloto, pero no dudo que a Márquez le estimula. Sabe que tiene una moto para ganar y confía plenamente en sus facultades como piloto. Es un animal nacido para competir.

“No creo que haya ningún piloto que yo haya conocido que tenga un espíritu caníbal como el de Marc”, afirmó el director deportivo de Ducati. “No se ganan seis mundiales de MotoGP por casualidad. Es muy rápido, muy valiente, muy agresivo en el cuerpo a cuerpo, y tiene una gran voluntad y capacidad para identificar quiénes son sus rivales y ponerlos en su punto de mira. Ninguno de los pilotos que he tenido en el pasado se ha acercado a lo que es Marc”, concluyó Ciabatti.

La próxima temporada nos traerá fuertes emociones y grandes carreras, de eso no hay duda. Pecco Bagnaia querrá mantener su cetro un año más, y Jorge Martín querrá arrebatárselo de nuevo. Aprilia y KTM darán otro paso, pero también Honda y Yamaha. Para estas dos últimas es más que vital hacerlo ya. Seguramente Pedro Acosta aprenderá muy rápido y dará algún aviso... Pero todos ellos se fijarán en lo que haga Marc Márquez ya desde el viernes de cada GP.

"Mi carácter y mi sonrisa siguen siendo los mismos de antes. Pero, sobre todo, mi voluntad de ganar sigue intacta. Estoy aquí para ganar”, dijo el piloto a Speedweek.

El ‘coco’ ha vuelto, tiene hambre y tiene moto... Y no le asusta luchar solo contra todos. Agárrense los machos, amigos.

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