La impresión 3D es una tecnología en constante desarrollo que se ha asentado también en la industria ciclista. Ya vemos multitud de componentes, accesorios y piezas de bicicletas que usan esta técnica de fabricación, desde soportes de ciclocomputador o portabidones hasta sillines con acolchados creados a partir de esta técnica.
Queremos centrarnos en estos últimos, porque los sillines se han convertido en el componente ciclista donde más se ha aplicado esta técnica de fabricación, debido a los múltiples beneficios que aporta en términos de personalización, comodidad y rendimiento para el ciclista. Analizamos en detalle estas ventajas (y también inconvenientes con respecto a un sillín de fabricación convencional).
Sillines 3D para tu bici: ventajas e inconvenientes
VENTAJAS
- Alto nivel de personalización
Acolchado en 3D Specialized Mirror.
Los diferentes sistemas de software avanzado que han comenzado a usar los grandes fabricantes (Selle Italia, Prologo, Specialized, etc), permiten personalizar cada milímetro o partícula del acolchado del sillín, pudiendo jugar con diferentes densidades según las zonas de apoyo del cuerpo del ciclista, previamente estudiadas mediante pruebas biomecánicas con ciclistas.
Es algo que no se puede llegar a hacer con la espuma del acolchado de un sillín convencional, que ofrece la misma densidad o dureza en prácticamente toda la superficie del acolchado. La impresión 3D permite hacer una zona que amortigüe mejor el apoyo de los isquiones, combinando con zonas más duras, y otras aún más blandas, para dotar de un apoyo más cómodo al ciclista dependiendo de la zona en la que se apoye para pedalear.
- Comodidad
Este juego de densidades en los acolchados, valiéndose del diseño previo hecho con el software y del uso de diferentes polímeros a la hora de realizar la impresión (termoplásticos, elastómeros, resinas, etc) mejora la ergonomía, la amortiguación y la reducción de la presión sobre el ciclista.
Por ejemplo, en la tecnología Mirror de Specialized para sus sillines 3D, se usan mapas de presión para imprimir la zona de acolchado donde se apoyan los isquiones del ciclista con un mayor soporte (o superficie de apoyo más extendida), reduciendo, según datos de la marca, en un 28% la presión sobre estos huesos de la pelvis, que son los que soportan el peso del ciclista y lo estabilizan al sentarse en el sillín. Así, éste crea un efecto ‘hamaca’ para absorber esta presión por el peso del corredor, que en un sillín convencional acaban absorbiendo los tejidos blandos alrededor del isquion.
Casi un tercio menos de presión que, traducido en largas horas sentado pedaleando, se traduce en reducción de molestias en espalda, glúteos o piernas, disminuyendo además la fatiga y el desgaste.
- Relación resistencia / ligereza
Sillín Selle Italia SLR Boost 3D usado en competición por los corredores del Cofidis.
A nivel estructural, el sillín 3D ofrece una relación entre resistencia y bajo peso muy buena. Hay sillines más ligeros que los de acolchado en 3D. Pero éste presenta cifras muy notables en báscula (de 150 a 200 g) combinado con una rigidez y durabilidad sobresalientes.
Por ejemplo, Selle Italia, con su tecnología de impresión 3D exclusiva Carbon DLSTM, conforma el acolchado con una capa o estructura de base más rígida que en superficie (más blanda y ligera), para dar con un asiento más estable y resistente en la parte del sillín donde es más necesario.
DESVENTAJAS
- Precio elevado
Es el principal escollo para su compra. El proceso de fabricación de un sillín 3D es más complejo y caro, reservando los modelos de los principales fabricantes a las gamas más altas, con precios que oscilan entre los 150 y los 400 euros.
- Menor disponibilidad y variedad
Es algo que va mejorando con el tiempo, ya que cada vez salen más modelos de sillín 3D con precios algo más ajustados, usando carcasas o raíles de materiales más sencillos (aluminio, acero), aunque también son más pesados. Pero, por lo general, habrá menos opciones donde escoger comparado con la oferta de sillines de acolchado tradicional.
Prologo Nago R4 PAS 3DMSS, el sillín 3D más ligero de la marca con 149 g de peso.
- Peso
Si bien hay modelos punteros impresos en 3D muy ligeros, por debajo de 150 g (como el Prologo Nago R4 PAS 3DMSS), por lo general el acolchado 3D suele añadir gramos extra al conjunto del sillín, estableciendo un peso medio de aprox. 200 gramos. Para este rango de precio es un valor elevado, por lo que si sólo quieres reducir peso al instalar un nuevo sillín, tal vez uno en 3D no sea la opción ideal para tí. En cambio, si priorizas la comodidad y la ergonomía, entonces sí que te lo recomendamos.
