La selección española tiene al alcance de la mano su billete para el Mundial del próximo verano en Estados Unidos, México y Canadá. Tras un arranque perfecto en el Grupo E, con tres victorias en tres partidos, el equipo de Luis de la Fuente lidera la clasificación con 9 puntos, pleno de triunfos y un balance demoledor de 11 goles a favor y ninguno en contra.
El próximo martes, España recibe a Bulgaria en Valladolid (20.45h/La1), en un duelo que puede dejar la clasificación prácticamente resuelta. Si el conjunto español gana, alcanzará los 12 puntos, lo que lo situaría virtualmente como primero de grupo, a falta de tres jornadas.
Detrás, Turquía es el único rival que todavía puede seguir su ritmo: suma 6 puntos y mantiene opciones matemáticas, pero el 0-6 encajado ante España en Konya complica mucho sus aspiraciones.
Cabe recordar que en caso de empate a puntos al final del grupo, el primer criterio de desempate es el enfrentamiento directo, donde España tiene una ventaja casi insalvable. Turquía necesitaría ganar por siete goles o más en Sevilla para revertir la diferencia particular.
También tienen sus opciones los georgianos, pero deberían ganar los tres partidos y a España por una diferencia de tres goles.
Después del compromiso en Valladolid, la selección española visitará a Georgia en noviembre y allí ya podría cerrar la clasificación matemáticamente. Posteriormente, cerrará la fase de clasificación precisamente contra Turquía, en el Estadio de La Cartuja.
A efectos prácticos, una victoria ante Bulgaria dejaría a España a las puertas del Mundial, con la clasificación matemática muy cerca.


